lunes, 7 de octubre de 2013

La Casa de los horrores: la pareja de asesinos más siniestra del siglo XX

A lo largo de 20 años, la pareja británica Fred y Rose West violaron y mataron a no menos de 12 chicas, a las que enterraron en el jardín de su casa de Gloucester.

El 24 de febrero de 1994,la tran­quila y provinciana ciudad de Gloucester, al oeste del Reino Unido, se convirtió en la capital del horror en el 25 dé la céntri­ca calle Cromwell, la policía empezó a desenterrar restos humanos.
 
Un pareja siniestra
 
Previamente ha­bía detenido a sus ocupantes, el matrimonio formado por Fred y Rosemary West, por el asesinato de nueve mujeres. Los cuerpos de ocho de ellas, que habían sido violadas, tor­turadas y descuartizadas, aparecieron bajo el jardín, y el otro cadáver fue hallado en la cocina de su anterior casa.
 
Fred y Rose West, procedían de familias desestruc­turadas y habían sufrido malos tratos en la infancia. Juntos se convirtieron en la pareja de violadores y asesinos en serie más siniestra del siglo XX.

Un azar macabro

El descubrimiento se debió a un azar maca­bro. A raíz de una denuncia por malos tratos presentada por una de las hijas de los West, la policía se puso a investigar la desaparición de Heather, otra hija del matrimonio, produ­cida siete años antes.
 
Guiados por una cora­zonada, los agentes lograron una orden judi­cial para excavar en el jardín y encontraron el cadáver de Heather, que sorprendentemente tenía tres fémures. Ello condujo a la búsque­da de nuevos cuerpos, que concluyó con el hallazgo de ocho esqueletos desmembrados. Los vecinos nunca sospecharon nada.
Además, la policía descubrió más de cien ví­deos de porno casero y muchas fotos de geni­tales. El asco y el horror por tantas evidencias contrastaba, como suele suceder en los casos de asesinos en serie y psicópatas sexuales, con la apariencia de normalidad de sus vidas y sobre todo con el hecho de que hubieran podido actuar impunemente durante tantos años.
 
Luego se supo que los abusos habían empezado dos décadas antes, que Fred y Rose alquilaban habitaciones a cualquiera que pasara por allí y que Fred proporcionaba a Rose a hombres negros bien dotados para que se acostaran con ella mientras él filmaba los encuentros. En las prácticas sexuales in­cluían también a sus hijos, a los que iniciaban en la infancia con tocamientos y violaciones.

Dos personalidades siniestras

¿Cómo se forjaron dos personalidades tan siniestras? Fred había nacido en 1941 en una familia de granjeros de Much Marcle, y nunca fue al colegio. Con un padre alcohólico y una madre que abusaba de él, no es extraño que él hiciese lo propio con su hermana pequeña, y a los 20 años fue acusado de violarla. El caso fue sobreseído.
 
Aunque era semianalfabeto, su labia le ayudó a sobrevivir a base de chapu­zas, y en 1962 se casó con Rena Costello, que ya tenia una hija llamada Charmaine y con quien tuvo a su hija Anne Marie. Tam­poco le faltaron amantes; una de ellas, Mary Ann, apareció muerta en un prado de Much Marcle en 1967.
 
Pero todo cambió para Fred en 1969, el día que conoció a Rosemary Letts, una chica de 15 años a la que le encantaba la pornografía, la promiscuidad y que la mirasen mientras practicaba sexo; en resumen, su alter ego. Se casaron y tuvieron a Heather en 1971, momento que aprovechó Fred para liquidar y enterrar a su ex mujer Rena y a Charmaine.
 
La Casa de los horrores

En 1972, los West se trasladaron a Glouces­ter, al número 25 de Cromwell Street, que no tardaron en convertir en la Casa de los Horro­res. Primero abusaron sexualmente de una niñera llamada Carol, que se quejó a la poli­cía y que luego, asustada, retiró la denuncia.
 
Posteriormente, Fred y Rose comenzaron a violar a Anne Marie, la hija del primero, que tenía 8 años, y más tarde a sus otros hijos, cuatro de ellos habidos en común y tres nacidos de la relación de Rose con otros hombres. Los niños crecieron sin amigos y encerrados en casa, protegidos por Fred de "los demás, que sólo os quieren causar dolor".
 
Desaparecidas sin dejar rastro

Para poder pagar la hipoteca, los West alquilaban habitaciones y la casa se convirtió en refugio de colgados y jóvenes abandona­das que fueron presa fácil para las prácticas sexuales del insaciable matrimonio. Algunas chicas escapa­ron, otras no tuvieron suer­te. El hecho de que la ma­yoría fueran problemáticas ayudó a que los Rose permanecieran impunes.
 
Sólo dos de las víctimas eran estudiantes, una de ellas Lucy Partington - prima del popular escritor Martin Amis -, pero no fueron por propia voluntad a Cromwell Street, sino secuestradas por los West mien­tras esperaban el au­tobús, lo que hacía difícil relacionarlas con el caso.
 
Fue su prole la que delató a la pareja. Primero la rebelde Heather amenazó con ir a la policía. Fred la liquidó en 1987,la enterró en el sótano y dijo a sus otros hijos que su hermana "se había ido con una lesbia­na".
 
Después, en 1992, una de las hijas peque­ñas contó a una amiga que su padre la había violado y la amiga fue a la policía, que abrió una investigación, registró la casa y detuvo a los West. Fred se suicidó en 1995 en la cárcel mientras esperaba juicio por 12 asesinatos. Rose cumple cadena perpetua. La Casa de los Horrores fue demolida.

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