jueves, 10 de octubre de 2013

Isser Harel: el padre del Mossad

Isser Harel es el creador de los servicios de espionaje de Israel. Su hecho mas notorio fue la caza y captura en 1960 del criminal de guerra nazi Adolf Eichmann en Buenos Aires.
 
Considerado el artífice e impulsor del mítico espionaje israelí, Isser Harel (1912-2003) nació en Vitebsk, Ru­sia. A los 10 años, se trasladó con su familia a Letonia, y de allí a Palestina en 1930, donde se instaló en un kibutz y llegó a fundar una empresa de naranjas.
 
En las Brigadas Internacionales
 
Izquierdista en su juventud, fue miembro de las Brigadas Internacionales que lucharon por la República en la Guerra Civil Española, pero a partir de 1939 se convierte en un ferviente sionista. Un año después, durante el mandato británico, se alistó en la Haganah, el ejército clandestino judío que luchaba contra los nazis. Dos años después ya dirigía la rama de inte­ligencia de la Haganah y junto a sus hombres hunde el barco Altalena, que transportaba armas para el Irgún, la rama terrorista escindida de la Haganah.

A la sombra de Ben Gurion

Su proximidad al jefe de gobierno israelí David Ben Gurion le ayudó a ascender rápida­mente entre la élite nacional tras la creación del Estado judío en 1948, y se convirtió en el primer jefe del Shin Beth, el servicio de seguridad interior predecesor del Shabak que se ocupaba principalmente del contraespionaje y de la lucha antiterrorista. Harel también era miembro del Mapai, núcleo del que surgiría el Partido Laborista, donde usó su cargo para espiar a algunos de sus rivales políticos de izquierda sospechosos de sim­patizar con la URSS.
 
La creación del Mossad

En 1951 participó en la creación del Mossad (Instituto de Inteligen­cia y Operaciones Especiales), el espionaje judío dirigido a operar fuera de las fronte­ras nacionales, del cual fue jefe máximo entre I952 y l963. En esos años, el Mossad desarrolló una intensa cooperación con la ClA en la recogida de infor­mación sobre la Unión Soviética y el KGB, y Harel personalmen­te creó la llamada red Trident, integrada por Israel, Irán y Turquía, para espiar al gobierno egipcio.
 
El pequeño Isser

Llamado el "pequeño Isser" por su baja estatu­ra, Harel fue una figura polémica en su país, ad­mirado por unos por hacer del servicio secreto una po­derosa máquina del Estado y críticado por otros por aplicar métodos siniestros propios de la In­quisición. Cuando en 1954 visitó al jefe de la CIA Allen Dulles, le regaló una daga en cuya hoja se podía leer "El Guardián de Israel nunca duerme ni se despista". Dulles replicó: "Cuente conmigo para per­manecer en vela junto a usted".
 
La caza del nazi Eichmann

A Harel se debe el prestigio casi legendario alcanzado por la inteli­gencia judía, al difundir en su país la idea de que los agentes secretos constituían la verdadera élite de la comunidad nacional. Una de sus acciones más destacadas fue la captura del nazi Eichmann.  

Eichmann había sido el principal responsable nazi de la aplicación de la "Solu­ción final", el plan de exter­minio de los judíos durante la II Guerra Mundial. Harel describe en su libro "La casa Garibaldi" cómo inició en el más absoluto secreto y usando un nombre falso la búsqueda del crimi­nal alemán y cómo lo descu­brió en la capital argentina camuflado bajo el seudóni­mo de Ricardo Klement. Tras su captura, Eichmann fue juzgado en Israel decla­rado culpable de genocidio y ahorcado en 1962.
 
Luces y sombras
 
Sin embargo, no todas las teme­rarias acciones que llevó a cabo al frente del Mossad fueron tan exito­sas. A comienzos de los 60, Harel ordenó a sus agentes iniciar una campaña de intimidación contra los científicos alemanes que traba­jaban en el programa de desarrollo militar de Egipto, muchos de los cuales habían sido nazis en el pa­sado. Sus hombres fueron dema­siado lejos al amenazar no sólo a los científicos sino también a sus familiares, y al perpetrar varios in­tentos de asesinato con el envío de paquetes bomba.
 
El caso, que enfu­reció al gobierno alemán, estuvo a punto de interrumpir el recién iniciado proceso de reconciliación germano-israelí, y se saldó con la dimisión de Harel del Mossad en 1963 a petición de Ben Gurion.

Tras su salida de la primera linea del espionaje, Harel ejerció brevemente como consejero para temas de inteligencia del primer ministro Levy Eshkol en 1965, y en 1969 fue elegido diputado. Al final de su mandato parlamentario, en 1973, se retiró de la vida pública y se dedicó a escribir. Murió en Tel Aviv en 2003, a los 91 años de edad.
 

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