jueves, 26 de abril de 2012

El Picasso que nunca estuvo en el Titanic


En ‘Titanic’ de James Cameron, que ahora retorna a los cines en 3D con ocasión del centenario del naufragio, aparece el cuadro de Picasso, ‘Las señoritas de Avignon’. Sin embargo, esta obra jamás estuvo a bordo y el director nunca recibió autorización para usar la obra en la gran pantalla.

Todo comenzó en 1997, cuando el film protagonizado por Leonardo Di Caprio y Kate Winslet, llegó a los cines. Cameron quería utilizar la obra del genial pintor, que desde hace años pertenece a la colección del Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMa); sin embargo, la Sociedad que ampara los derechos de autor y protege la propiedad intelectual de más de 50.000 artistas, incluyendo a Picasso, nunca autorizó su exposición.

Cameron hizo oídos sordos a las denuncias de la Sociedad de Autores y desencadenó un proceso judicial en su contra cuando el cuadro apareció en el film. El director fue condenado a pagar una multa, cuyo importe nunca fue revelado y el asunto pasó desapercibido en aquel momento. Hasta ahora.

Denuncia a James Cameron

Con la llegada de nuevo del film en 3D a los cines, la Sociedad de Autores asegura que James Cameron vuelve a usar la imagen del cuadro de forma indebida. “La nueva versión en 3D viola el acuerdo. Los derechos de autor deben de ser negociados ya que vuelve a hacerse un uso indebido de la obra”. Aseguró Theodore Feder, director ejecutivo de la Sociedad, confirmando que van a ir a los tribunales de nuevo.  

Tal vez, a causa de este contencioso, la nueva versión 3D de James Cameron seleccionó una sola escena con la obra, y retiró el plano en el que aparece el cuadro perdido en el mar, después del naufragio. En la versión original, la imagen se hunde con la mayor parte de los bienes de la gente que viajaba a bordo.  

Obras de Monet y Renoir en el Titanic

La obra de Picasso no es la única obra que aparece en la película. Cuando Kate Winslet, quien da vida a Rose DeWitt Bukater, ordena sus cosas en su camerote, se muestran cuadros de Monet y Renoir 

Asimismo, tras el estreno del film, la productora, durante la campaña de publicidad, alardeó del realismo en la puesta en escena del Titanic y su decorado. Todo era igual, hasta la vajilla que se utilizó cien años atrás. Sin embargo, surgió la cuestión sobre si los cuadros estuvieron alguna vez en el barco, algo que fue negado tajantemente por las instituciones que tienen las obras en su poder desde hace muchos años

Sobre este asunto, James Cameron jamás quiso hacer comentario alguno.

3 comentarios:

  1. Es obvio que la película pretende crear el entorno correspondiente. No sé porqué se jalan los pelos con los "realismos", por Dios ¿acaso el mar en el que se filma fue la parte del Atlántico donde se hundió el Titanic? y así punto por punto. Lo que se valora en cualquier obra artística, en este caso en el cine, es cómo con tan pocos elementos se logra una "recreación" de un hecho histórico "aparentemente" realistas. Obviamente, se puede incurrir en errores. Pensemos que si en vez de "Las señoritas de Avignon" la pintura hubiese sido el Guernica por ejemplo, ese sí sería un error por cuestiones cronológicas pero Les demoiselles d'Avignon es de 1906, presentada por Picasso en 1907 y curiosamente guardada por mucho tiempo por el pintor porque no tuvo buena aceptación. Las obras artísticas propuestas (y no defiendo a Cameron y cía.) se deben leer contextualmente: es el arte del momento y las opiniones que generan en su entorno. Tal vez esas obras mostradas no estuvieron en el Titanic (quién sabe cuáles sí) pero los comentarios en cuanto al arte están muy bien reflejados.

    También tengan en cuenta que los aristas generalmente hacen copias de sus cuadros. No sabemos si existen copias de Las señoritas..., pero si en la película el guión hubiese hecho alguna alusión a una copia pues todo quedaría en misterio porque en ese caso habría que demostrar que no hubo copias. "Rose" es una entendida en arte y si se dan cuenta ese es un enfoque interesante del personaje que sabe de pintores, estética y hasta de Freud; en un entorno poco culto a excepción de Jack representando el opuesto económico-social pero que también está enterado y tiene sensibilidad a más de talento, con lo cual la película no asocia la cultura de a posiciones político-económicas y más bien sobrepone el arte a las diferencias sociales.

    Marco Iván Cabrera H.
    Historiador de Arte

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  2. A mí me habéis quitado un peso de encima con este artículo, así que, gracias.
    Cuando vi Titanic la primera vez, no le di importancia, pero al volver a verla el otro día me extrañé de que esas obras se perdieran en el Titanic, supuse que no, pero ya estaba dudando. Me alegro de que no fuera así, yo soy escritora y opino que el director falló metiendo estas escenas, aunque estaba clara su intención de mostrar el arte de la época (y del siglo anterior). Podría haber puesto otra obra desconocida de Picasso, cuyo paradero no se conozca, o La Esmeralda de Renoir, que se perdió y sobre la cual hay leyenda. Y así, además de no mentir tanto habría creado algo de misterio sobre su posible destino.
    Muchas gracias

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  3. Interesante artículo...cuando vi la película en primer lugar pensé que Cameron con este detalle quería reforzar el personaje de Rose mostrándole como alguien con sentido del arte y precursora a su tiempo (me basó en este detalle porque por ejemplo el vestido de embarque, el de la pamela morado y blanco a rayas corresponde a un modelo real de 1913..año posterior al hundimiento),igualmente pensé que se quería recrear el estilo de vida de los más ricos del titanic...capaces de tener cuadros valorados en millones(se perdió una pintura neoclásica en el hundimiento valorada en 2.4 millones de libras actuales)y por ello utiliza pinturas emblemáticas de Picasso, renoir etc..por todos reconocidas.Pero ahora me planteo que tal vez Cameron podría querer insinuar algo que conoce...son copias los cuadros actuales y de verdad se hundieron en el titanic? De una forma u otra es fascinante

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