Ir al contenido principal

Los "Templarios" Nazis de Palestina: La increíble historia de la secta alemana que adoró a Hitler en Tierra Santa

Templarios Nazis en Tierra Santa: El auge de la esvástica en Jerusalén y Palestina Pocas imágenes en la historia resultan tan contradictorias y perturbadoras como la visión de ciudadanos alemanes intercambiando el saludo nazi y luciendo la esvástica en las calles de Jerusalén o Jaffa . Sin embargo, antes del estallido de la Segunda Guerra Mundial, este fue un fenómeno real protagonizado por los "Templers" , una secta protestante que pasó de esperar la llegada del Mesías a abrazar fervientemente el ideario de Adolf Hitler en el corazón del futuro Estado de Israel . El Hotel Fast de Jerusalén luciendo la esvástica nazi en 1937, un contraste visual impactante en la Ciudad Santa. El origen místico: La Sociedad del Templo La historia de este grupo comenzó a mediados del siglo XIX con George David Hardegg y Christoph Hoffmann , dos visionario...

Manuel Rodríguez Paseiro: el gallego que fundó El Aaiún por 500 pesetas

Image


Image

Image

Image

Image

La ciudad de El Aaiún, capital del Sahara, fue fundada por un gallego, Manuel Rodríguez Paseiro, y costó apenas 500 pesetas. El “Caíd Manolo”, como era conocido, fue un personaje muy popular entre las tribus nómadas saharauis, incluidos los tuaregs.


Destacamento militar de Cabo Juby (actual Tarfaya)

Manuel Rodríguez Paseiro, mecánico de profesión y natural de La Coruña, llegó al Sahara como soldado de reemplazo en los años 30 destinado al Destacamento Militar de Cabo Juby (actual Tarfaya).

En aquellos días, los españoles no podían salir fuera de aquel cuartel aislado en medio del desierto debido a las facciones rebeldes que pululaban por la zona.


Entre los saharauis

Sin embargo, a Manolo no le gustaba estar siempre recluido en el cuartel y tenía una peligrosa diversión: salir vestido de saharaui y mezclarse con los lugareños escondiendo su identidad como soldado del ejército español

Gracias a su tez morena y a su don de lenguas —aprendió rápidamente la hassanía, dialecto derivado del árabe— pudo pasar inadvertido entre los nativos.


Mujeriego, indisciplinado y juerguista

Pero Manolo era mujeriego y juerguista. Una noche, estando con una mujer saharaui, esta descubrió que no estaba circuncidado, como era costumbre musulmana, y comenzó a gritar:

“¡Un cristiano, un cristiano!”

Los gritos alertaron a miembros de una tribu nómada que lo capturaron y lo llevaron ante su líder, el Caíd Salah, quien lo acusó de espía y amenazó con decapitarlo.

Manolo suplicó y confesó que había salido del cuartel sin permiso. Finalmente, el Caíd Salah le perdonó la vida, y con el tiempo ambos entablaron una sólida amistad.


El nacimiento del “Caíd Manolo”

Un día, el Caíd Salah y su tribu se presentaron en el fuerte militar preguntando por el “Caíd Manolo”.

Los soldados no entendían quién era, hasta que descubrieron que se referían al propio Manolo, que en ese momento estaba arrestado en la cocina pelando patatas.

Había sido ascendido a sargento, pero su indisciplina provocó su degradación.


Una nueva ciudad en el desierto

La amistad de Manolo con los saharauis llamó la atención del coronel del destacamento, quien le preguntó cómo podía lograr la alianza con las tribus.

Manolo respondió que lo que más deseaban era tener una ciudad. No para vivir, ya que eran nómadas, sino como lugar de encuentro para comerciar, negociar, celebrar fiestas y acordar matrimonios.


La construcción de El Aaiún

Image

Image


Image

El coronel ordenó a Manolo buscar un lugar con agua para construir un zoco.

Acompañado por Mohamed, hijo del Caíd Salah, y el tuareg Mulay, encontró el antiguo cauce de la Saguía el Hamra, ideal para excavar un pozo.

Se estableció una norma: quien quisiera dar de beber a su ganado debía aportar piedras y trabajar un día en la construcción.

Manolo, por su parte, aportaba el té y el azúcar, elementos fundamentales en la cultura saharaui.

Cuando el zoco estuvo terminado, asistió a la inauguración el Capitán General de Canarias, quien preguntó:

¿Cuánto ha costado todo esto?

Manolo respondió entregándole un papel:

“Por el té y el azúcar de la construcción de la ciudad de El Aaiún: 500 pesetas.”


En busca de la ciudad santa de Smara

Image

Image

Image

Image

Pero esta no fue su única hazaña.

Años después, Manolo encontró en el desierto a un hombre moribundo que buscaba la ciudad santa de Smara.

Lo cuidó durante días e intentó convencerlo de abandonar su misión, pero no lo consiguió. Finalmente, le dio su mejor camello, agua y provisiones.

Tiempo después, ese hombre apareció en Agadir afirmando haber encontrado Smara y haber dejado un poema en una botella dentro de la mezquita.

Murió poco después, y todos lo tomaron por loco.


El hallazgo de Smara

Manolo sí creyó su historia.

Preguntó por la zona indicada y, acompañado por Mohamed Salah y el tuareg Mulay, exploró la región hasta encontrar la mezquita y la botella con el poema en su interior.

El autor era Videchauge, un viajero francés.


👉 Si te interesa la historia del Sáhara, la exploración y las aventuras en el desierto, estos productos son imprescindibles:

Libros y exploración sobre el Sáhara

Descubre la historia del Sáhara español y el equipo utilizado en expediciones por el desierto.

Historia del Sáhara Español
Colonialismo y vida en el desierto

Comprar en Amazon

Sahara
La provincia olvidada

Comprar en Amazon

Kit supervivencia
Aventura en el desierto

Comprar en Amazon

El legado olvidado

Hoy, Smara es la segunda ciudad más importante del Sahara tras El Aaiún.

Sin embargo, la huella de Manuel Rodríguez Paseiro ha desaparecido casi por completo de la memoria histórica.

Su historia permanece como una de las más sorprendentes del Sahara español: la de un gallego que, con ingenio, valentía y 500 pesetas, fundó una ciudad en el desierto.



Si te interesa la historia del Sahara y las expediciones, estos productos pueden ayudarte a entender mejor este tipo de aventuras:

También te puede interesar




Bibliografía 

  • Crónicas del Sahara español

  • Testimonios históricos sobre El Aaiún

  • Relatos tradicionales saharauis


Comentarios

  1. ¿Cuánto es al cambio? Esas 500 pesetas, con la inflación... Mis cálculos lo ponen entre 1.105€ y 16.579€... que por una ciudad, es una ganga, sí...

    ResponderEliminar
  2. O sea, que la fundación de esa ciudad sólo le costó 3 euros. Más o menos, lo que cuesta una cerveza

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. 500 pts de la epoca, no te confundas y mires el precio de hoy

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

España y Portugal en 1975: el plan secreto que pudo desencadenar una guerra en la Península Ibérica

Puede parecer una exageración histórica, pero en 1975 el gobierno español liderado por Carlos Arias Navarro llegó a sopesar seriamente la posibilidad de entrar en guerra con Portugal. La revelación salió a la luz en 2008 a través del diario El País , basándose en documentos desclasificados de los Archivos Nacionales de Washington que detallan las tensas relaciones entre ambos países en plena Guerra Fría. El contexto no era menor. Estados Unidos buscaba renegociar la presencia de sus bases militares en España, mientras el régimen español aspiraba a contar con el respaldo de Washington para su futura entrada en la OTAN. En ese delicado equilibrio geopolítico, Portugal se convirtió en una preocupación estratégica de primer orden. La Revolución de los Claveles y el giro político portugués El 25 de abril de 1974, un grupo de militares portugueses de izquierdas derrocó al régimen dictatorial de Marcelo Caetano en lo que se conocería como la Revolución de los Claveles . El golpe contó con u...

Torcuato Fernández-Miranda: el arquitecto olvidado de la Transición

Torcuato Fernández-Miranda tuvo grandes dificultades económicas tras su retiro de la política. Su amistad con Suárez se había helado nada más salir del palacio de las Cortes. No se le ofreció un puesto oficial digno y su orgu­llo le impedía aceptar cargos. Fue, sin duda, uno de los puntos oscuros de Adolfo Suárez . El 19 de julio de 1980, por sorpre­sa, muere en Londres Torcuato Fernández-Miranda, un hombre que había sido clave en la transición po­lítica española y que, desde que dimitió como presidente del Consejo del Reino y de las Cortes del gobierno de Suárez, había llevado una vida re­tirada y en no pocos momentos con cier­ta amargura. Hombre clave de la Transición Tras su marcha de la cús­pide del Legislativo, el tiempo que vivió entre nosotros le fue largamente hostil. Tras haber hecho a Adolfo Suárez pre­sidente del Gobierno, tras haber estruc­turado legalmente la reforma política desde el punto de vista jurídico, tras ha­ber sido colmado de honores por el Rey, pasó a una ...