En los anales de la historia de España existen episodios que oscilan entre el fervor religioso, la medicina tradicional y lo francamente macabro. Uno de los pasajes más inquietantes, oscuros y fascinantes de la corte hispánica fue la costumbre de utilizar el cuerpo incorrupto de San Isidro Labrador como un remedio médico supremo de último recurso. Cuando los monarcas, las reinas o los príncipes se debatían en el lecho de muerte, azotados por fiebres, apoplejías, infecciones desconocidas o epidemias devastadoras, las autoridades cortesanas y eclesiásticas no dudaban en trasladar la momia del modesto pocero madrileño directamente a los palacios reales para meter al cadáver en la misma cama del enfermo . Restos incorruptos de San Isidro Labrador, objeto de intensa devoción y rituales de sanación en la corte española. Esta práctica, que hoy causa asombro y sobrecogimiento, fue durante siglos un pilar de la devoción dinástica castellana. El cadáver de San Isidro no ...
¿Es posible que en un país exista una monarquía paralela, una estirpe tan influyente, adinerada y poderosa que sus dominios territoriales y tesoros artísticos asombren a toda Europa durante siglos? En España, esa dinastía existe y tiene nombre propio: la Casa de Alba . Con un patrimonio que hoy en día se estima en unos 3.000 millones de euros, este linaje no solo ha atesorado castillos, palacios e incalculables obras de arte, sino que sus miembros han redactado, de forma directa, algunas de las páginas más decisivas, polémicas y fascinantes de la historia de Europa. Cayetana y Jacobo Fitz-James Stuart, destacados miembros de la Casa de Alba. Desde sus humildes orígenes altomedievales como un señorío salmantino hasta convertirse en el ducado más prestigioso de la nobleza hispana, recorrer la crónica de la Casa de Alba es adentrarse en un relato de pactos regios, guerras internacionales, mecenazgo artístico sin límites y un orgullo aristocrático capaz de des...