Pocas construcciones en el mundo despiertan tanta fascinación, misterio y asombro como la Mezquita-Catedral de Córdoba . Con más de 22.400 metros cuadrados de superficie, este coloso de la arquitectura andalusí no solo fue en su momento la segunda mezquita más grande del planeta —solo por detrás de la Gran Mezquita de La Meca—, sino que ostenta el título de ser el edificio en uso continuo más antiguo de todo el Occidente. Cada año, más de un millón y medio de visitantes cruzan la icónica Puerta del Perdón, pasean bajo la sombra de los naranjos y se adentran en un deslumbrante bosque de más de 800 columnas de mármol, jaspe y granito coronadas por arcos dobles de herradura bícromos. Vista panorámica del Patio de los Naranjos y la torre de la Mezquita-Catedral de Córdoba. Sin embargo, detrás de su incontestable belleza plástica y su atmósfera casi mística, la Mezquita de Córdoba alberga una serie de enigmas arquitectónicos, litúrgicos e históricos que han desconcertado ...
¿Cómo era la vida a bordo de un galeón del Siglo XVI? Racionamiento, hacinamiento y muerte en alta mar
La era de las grandes travesías oceánicas del siglo XVI y el establecimiento de la Carrera de Indias transformaron la navegación atlántica en uno de los pilares del Imperio español. Sin embargo, detrás del esplendor de las flotas, los tesoros transoceánicos y las gestas geográficas se ocultaba una realidad sumamente cruda para quienes integraban las tripulaciones y el pasaje de estas embarcaciones. Muy lejos de ser travesías apacibles, la cotidianeidad a bordo de una nao o un galeón se definía por una reclusión claustrofóbica, condiciones higiénicas deplorables, una alimentación dominada por el estricto racionamiento de productos desecados o en salazón y la constante amenaza de la enfermedad y la muerte. Representación de la vida cotidiana y las duras condiciones a bordo de un galeón español durante las travesías atlánticas. Cronistas, religiosos y marinos de la época —como el fraile franciscano Tomás de la Torre, el escritor Antoni...