Recreación del desembarco y establecimiento de los exiliados irlandeses en la costa española durante el siglo XVII. En el imaginario popular, la relación entre España e Irlanda se remonta a mitos fundacionales donde navegantes del norte de la península poblaron la isla. Sin embargo, la historia documentada registra una " segunda invasión celta " mucho más dramática: el éxodo masivo de miles de irlandeses que, durante el siglo XVII, buscaron refugio en las costas españolas huyendo de la persecución política y religiosa de la corona británica . Este flujo migratorio no solo cambió la demografía de ciudades portuarias, sino que integró a una de las unidades militares más aguerridas en la historia de la Monarquía Hispánica : los "Gansos Salvajes". 1. El contexto del éxodo: persecución y supervivencia El siglo XVII fue un periodo de agonía para Irlanda. Tras la caída de las estructuras gaélicas tradicionales y las ...
A finales del verano de 1257 , el puerto noruego de Tönsberg fue testigo de una partida sin precedentes: la princesa Kristina Haakonsson , hija del poderoso rey Haakon IV , zarpaba hacia la lejana península ibérica para sellar una alianza política que uniría el frío norte con el corazón de Castilla. Su viaje no era una simple travesía, sino el inicio de una de las historias más fascinantes y melancólicas de la Edad Media española. Recreación de la princesa Kristina Haakonsson partiendo desde Noruega hacia Castilla. Un pacto de reinos y coronas El origen de este viaje se remonta a 1256, cuando Alfonso X el Sabio , rey de Castilla, propuso un acuerdo matrimonial al monarca noruego. Alfonso ansiaba el título de emperador del Sacro Imperio Romano Germánico y necesitaba el apoyo nórdico para reforzar su candidatura y controlar rutas comerciales estratégicas como las de la ciudad imperial de Lübeck . Por su parte, Noruega buscaba expansión y presencia en la polític...