La corrupción en España suele percibirse, en ocasiones con un sesgo mezcla de fatalismo y resignación atávica, como un mal endémico o un elemento consustancial a nuestro paisaje institucional. Frente al análisis riguroso de las debilidades administrativas, con frecuencia se recurre al cómodo tópico de que existe un "carácter español" propenso al fraude, situando el origen de este comportamiento en las representaciones literarias de la novela picaresca de los siglos XVI y XVII. Recreación histórica del Duque de Lerma, considerado el arquitecto del primer gran sistema de corrupción institucionalizada en España. Sin embargo, la investigación histórica y jurídica rigurosa desmiente esta asunción de corte determinista: la picaresca literaria no retrata a élites de poder abusando de sus cargos públicos para saquear el erario, sino a personajes marginados en situaciones de pobreza extrema que recurren a la astucia para subsistir en los límites de la sup...
La historia oficial suele escribirse desde los palacios, con el brillo de las coronas y el estruendo de las batallas. Sin embargo, en ocasiones, los cronistas del Siglo de Oro nos han legado pequeñas "ventanas" a través de las cuales podemos observar la realidad del pueblo llano y su relación con el poder. Una de las crónicas más fascinantes y reveladoras es la del encuentro entre un anciano labrador y el hombre más poderoso de la cristiandad: el Emperador Carlos V . Este relato, más allá de ser una simple anécdota graciosa, constituye una profunda lección de humildad histórica y una crítica feroz a la gestión de un imperio que, a menudo, olvidaba a quienes lo sostenían con su sudor. Recreación histórica del célebre encuentro entre el Emperador Carlos V y el anciano labrador en los montes de El Pardo. El escenario: una jornada de caza en El Pardo Corría el año 1538. Tras la disolución de las Cortes de Toledo , un evento marcado por la tensión e...