La historia de la esclavitud en el Imperio Portugués ha sido analizada y relacionada frecuentemente con el Africa negra. Sin embargo, existe un capítulo marginal, oscuro y profundamente revelador que conecta la península ibérica con el lejano archipiélago japonés: el tráfico de personas niponas durante el siglo XVI. A medida que las naos portuguesas establecieron rutas comerciales estables con el Lejano Oriente, no solo trajeron especias, seda y porcelana, sino también seres humanos que terminaron sus días, tras travesías interminables, como esclavos en las casas y mercados de Lisboa. Representación histórica del tráfico de esclavos japoneses en las rutas comerciales de Oriente. Cartografía de las rutas comerciales transoceánicas establecidas entre Lisboa y el archipiélago de Japón. La irrupción de Portugal en el archipiélago japonés El encuentro entre Portugal y Japón, ocurrido fortuitamente en 1543 cua...
Mucho antes de que el cine de Hollywood mitificara la "conquista del Oeste", las enseñas hispanas ya ondeaban sobre las praderas, pantanos y bosques de los actuales Estados Unidos, habiendo combatido o pactado con casi todas las legendarias tribus indias como los apaches, comanches, cherokees, navajos y sioux . Durante más de tres siglos (1513-1821), España exploró y defendió un territorio inmenso que se extendía desde el Río Grande hasta las gélidas costas de Alaska, forjando una relación compleja de luces y sombras con los nativos que dista mucho de la narrativa tradicional anglosajona. Representación histórica del primer encuentro entre las expediciones hispanas y las tribus de las Grandes Praderas. 1. Hernando de Soto: los cherokees En mayo de 1539, Hernando de Soto desembarcó en la bahía de Tampa (Espíritu Santo) con una fuerza sin precedentes: 9 navíos, cientos de caballos y una piara de cerdos que serviría como despensa móvil. A diferenc...