La Soberana y Militar Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta, conocida universalmente como la Orden de Malta, es una de las instituciones más fascinantes y longevas de la cristiandad occidental. Con más de 900 años de historia ininterrumpida, esta organización ha sabido mutar desde sus orígenes como una comunidad de monjes enfermeros en Tierra Santa hasta convertirse en una potencia naval temida en el Mediterráneo y, finalmente, en un Estado soberano sin territorio dedicado a la ayuda humanitaria global.
1. El origen: Los monjes del hospital en Jerusalén
Mucho antes de las Cruzadas, existían grupos de monjes occidentales en Palestina dedicados a establecer hospitales para apoyar a los peregrinos que viajaban a los Santos Lugares. Tras la toma de Jerusalén, esta labor asistencial se transformó. El reconocimiento oficial de la orden llegó el 15 de febrero de 1113, marcando el inicio de una institución que combinaba la vida monástica con la defensa armada de la fe.
A diferencia de los Templarios, con quienes mantuvieron una intensa rivalidad y piques históricos, los Hospitalarios lograron una continuidad que el Temple no alcanzó. Tras la caída de los reinos cruzados en Tierra Santa, la orden inició un periplo que los llevó por Acre, Chipre y Rodas, antes de asentarse definitivamente en el archipiélago maltés.
2. El "Halcón Maltés": El tributo al Imperio Español
Uno de los sucesos más curiosos de la historia naval y diplomática ocurrió en 1530. Los Caballeros habían sido desalojados de Rodas por los otomanos y buscaban una base para continuar su guerra contra el Islam. Fue el emperador Carlos I quien les cedió las islas de Malta, Gozo y el enclave de Trípoli en el norte de África.
Esta cesión no fue gratuita, sino un fideicomiso estratégico. El emperador puso como condición que la orden defendiera el Mediterráneo occidental de la expansión turca y que nunca lucharan contra otros cristianos. El pago simbólico por esta soberanía era el famoso tributo del Halcón Maltés.
Contario al mito cinematográfico, nunca existió un halcón de oro macizo. El tributo real consistía en la entrega anual de un halcón de cetrería vivo, entrenado para la caza, que se presentaba ante el Virrey de Sicilia cada día de Todos los Santos. Esta tradición, que resaltaba el noble arte de la cetrería, se mantuvo durante casi tres siglos como símbolo de lealtad al trono español.
3. La Sacra enfermeria: El hospital más avanzado de la Edad Moderna
Aunque se les recuerda como guerreros, los Caballeros nunca olvidaron su origen hospitalario. En La Valeta fundaron la Sacra enfermeria, que se convirtió en el centro médico más avanzado de Europa.
- Higiene revolucionaria: Mientras en el resto del mundo se utilizaba madera o barro, los Caballeros servían la comida a los enfermos en vajilla de plata, no por lujo, sino porque habían descubierto empíricamente sus propiedades antisépticas que evitaban contagios.
- Atención universal: Fieles a su lema de hospitalidad, trataban a "nuestros señores los enfermos" sin distinción de religión; incluso los esclavos turcos heridos en combate recibían los mismos cuidados que un noble caballero.
4. La huella de España: las lenguas de Castilla y Aragón
La conexión con el Imperio Español era total, ya que los caballeros españoles formaban el núcleo de la élite de la Orden.
- Presencia en la Isla: La Orden se dividía en "Lenguas", y las de Castilla (que incluía Portugal) y Aragón eran de las más ricas y poderosas, encargadas de la defensa de sectores estratégicos de las murallas de La Valeta.
- El Albergue de Castilla: Hoy en día, el Albergue de Castilla es uno de los edificios más bellos de Malta y sirve como oficina del Primer Ministro, un testimonio eterno del peso que los caballeros españoles tuvieron en la soberanía de la isla.
5. Los Halcones del Mar: La Potencia Naval de la Orden
En Malta, la orden alcanzó su apogeo como poder terrenal y naval. Los caballeros se convirtieron en los mejores corsarios del Mediterráneo, utilizando la depredación y el saqueo del comercio turco como un sistema económico alternativo.
- Maturin Lescurot de Romegas: Fue el corsario más célebre de la orden. Un año antes del gran sitio de Malta, capturó la nave del jefe del serrallo del Sultán, un botín tan inmenso que superaba toda la piratería inglesa del siglo XVI junta. Este acto humillante para Solimán el Magnífico fue el detonante que provocó la invasión otomana de la isla.
- Tácticas Navales: Sus galeras eran las más rápidas del Mediterráneo, diseñadas con un perfil bajo para ser invisibles en el horizonte hasta que ya era tarde para la presa. Este sistema de guerra financió la construcción de las imponentes murallas de la isla.
- El Sitio de 1565: Malta resistió un asedio brutal de más de 30.000 turcos. Durante la caída del fuerte de San Telmo, los otomanos crucificaron a los prisioneros cristianos; en respuesta, el Gran Maestre Jean Parisot de la Valette ordenó decapitar a los cautivos turcos y disparar sus cabezas con cañones hacia el campamento enemigo.
La orden también participó en la Batalla de Lepanto (1571) y colaboró frecuentemente con las armadas españolas en el corso contra berberiscos. Incluso figuras como el Duque de Osuna, virrey de Sicilia, integraron a las galeras maltesas en sus audaces campañas contra el Imperio Otomano y Venecia.
6. Estructura y "Las Ocho Lenguas"
La Orden de Malta funcionaba como una verdadera fuerza multinacional europea. Se dividía en ocho "Lenguas" o naciones, representadas en las ocho puntas de la famosa Cruz de Malta y en las ocho beatitudes:
- Castilla (que incluía a Portugal).
- Aragón (que incluía a Cataluña).
- Francia.
- Provenza.
- Avernia.
- Italia.
- Inglaterra.
- Alemania.
Esta organización les permitió actuar con una disciplina y eficacia financiera comparable a una corporación moderna. Ser caballero exigía estrictos requisitos de nobleza y fortuna, lo que otorgaba un enorme prestigio social a sus miembros.
7. El Legado Cultural: Caravaggio y Lope de Vega
La orden no solo atrajo a guerreros, sino también a genios del arte y las letras. El pintor Caravaggio fue nombrado caballero, aunque su carácter violento le trajo problemas rápidamente; en Malta realizó algunas de sus obras maestras, como la Decapitación de San Juan Bautista. El "Fénix de los Ingenios", Lope de Vega, también perteneció a la orden buscando el reconocimiento de nobleza que sus orígenes humildes le negaban.
En España, la presencia de la orden es palpable en edificios que lucen la cruz de las ocho beatitudes, y en propiedades como la iglesia de la Vera Cruz en Segovia, que pertenece actualmente a la orden aunque su origen templario siga siendo objeto de debate.
8. Del Exilio a la Soberanía Moderna
En 1798, Napoleón Bonaparte ocupó Malta, expulsando a los caballeros debido a su regla de no alzar las armas contra otros cristianos. Tras un breve periodo de fragmentación —donde una parte de la orden se refugió en Rusia bajo la protección del Zar, provocando incluso una guerra con España— la orden se estableció definitivamente en Roma en 1834.
- El Dilema Moral: Los caballeros tenían prohibido por estatuto luchar contra otros cristianos. Cuando Napoleón exigió entrar en el puerto, la Orden se vio ante el dilema de traicionar su regla o entregar la isla. La rendición casi sin lucha marcó el inicio de su largo exilio que terminaría con su sede actual en la Vía Condotti de Roma.
Hoy, la Soberana Orden de Malta es una entidad única:
- Es un Estado soberano sin territorio con sede en Roma.
- Tiene relaciones diplomáticas con 104 países.
- Emite su propia moneda, sellos, pasaportes y bandera barcos y aviones.
- Su misión actual es puramente hospitalaria y filantrópica, coordinando a miles de médicos y voluntarios al servicio de los pobres y refugiados en todo el mundo.
Bibliografía Consultada:
- Canales Torres, Carlos. Los halcones del mar: La orden de Malta. Madrid: EDAF, 2014.
- Canales Torres, Carlos y Del Rey, Miguel. Mar de viento: Los orígenes de la Armada Española. Madrid: EDAF, 2019.
- Podcast: La Escóbula de la Brújula. "Malta y la Orden de San Juan", con la participación de Carlos Canales.
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