Mientras la cultura popular y el cine de Hollywood han glorificado hasta la saciedad las figuras de piratas como Francis Drake o Barbanegra, la historia de España guarda en sus anales a un personaje que no solo estuvo a su altura en audacia y riqueza, sino que los superó en longevidad y estrategia: Amaro Pargo.
Representación artística del corsario canario Amaro Pargo contemplando el horizonte atlántico.Nacido como Amaro Rodríguez Felipe y Tejeda Machado el 3 de mayo de 1678 en La Laguna, Tenerife, este hombre se convirtió en el dueño indiscutible de las rutas atlánticas durante la primera mitad del siglo XVIII. Su apodo, "Pargo", lo adoptó como nombre de guerra, asumiendo que su medio natural no era la tierra, sino el mar, al igual que el pez con el que compartía apelativo.
1. De humilde marino al hombre más rico de Canarias
La trayectoria de Amaro Pargo es la de un ascenso meteórico basado en la inteligencia comercial y la destreza naval. Creció en unas islas Canarias que eran objetivo constante de asaltos y saqueos por parte de potencias enemigas de la Corona española. Lejos de amedrentarse, el joven Amaro se enroló en los navíos y aprendió el oficio desde las posiciones más básicas.
Su primer gran hito ocurrió en 1701, a bordo del navío Ave María. Al ser asaltado por una nave mejor armada, Amaro convenció a su capitán de simular una rendición; esto permitió que la tripulación enemiga bajara la guardia, momento que aprovechó para inutilizar sus cañones furtivamente y ganar el combate. Este episodio no solo le otorgó su primer barco propio como recompensa, sino que marcó el inicio de una flota naval que llegaría a incluir naves como El Clavel, El Fortuna o Nuestra Señora de los Remedios.
Con el tiempo, acumuló una fortuna colosal que hoy equivaldría a varios millones de euros: 900 fanegas de tierra, 60 casas y 15 heredades de viñas, además de cuantiosas joyas y oro.
Retrato de Amaro Rodríguez Felipe, comerciante y corsario clave en la historia de Canarias. Grabado histórico del temido pirata inglés Barbanegra, rival táctico de Pargo en el mar.2. El duelo de titanes: Pargo frente a Barbanegra
Uno de los episodios más fascinantes de su biografía, y que rara vez aparece en los libros de texto, es su encuentro en alta mar con Edward Teach, el legendario Barbanegra. Las crónicas relatan que ambos capitanes se saludaron con salvas de cañón y compartieron una tensa travesía de varios días en el océano. Barbanegra intentó realizar un ataque sorpresa, pero la agudeza táctica de Pargo le permitió escapar ileso de las garras del pirata más temido del Caribe.
Su lealtad a la Corona española también fue notable. En una ocasión, salvó una galera del rey del ataque de un corsario inglés, acabando con toda la tripulación enemiga, lo que le valió el reconocimiento oficial y la simpatía del monarca. En 1727, obtuvo la certificación real de nobleza, consolidándose como un Caballero Hijodalgo respetado en la corte.
3. El Corsario de Dios: Misticismo y protección espiritual
A diferencia de otros piratas movidos solo por el lucro, Amaro Pargo poseía una profunda conexión con la mística de su tiempo. Mantuvo una estrecha relación de amistad y orientación espiritual con Sor María de Jesús, conocida como "La Siervita".
Se cuentan numerosos prodigios sobre esta relación:
- El ataque en América: Pargo fue cosido a puñaladas a la salida de una taberna en el Nuevo Mundo. A pesar de la gravedad, salió ileso. Al regresar a Tenerife, la monja le mostró una manta del convento llena de cuchilladas que coincidían con el ataque sufrido por él.
- La tempestad: En medio de un huracán en el Caribe, Amaro imploró la protección de la religiosa y lanzó al mar un brazo de un cilicio cruciforme que ella le había dado. La tormenta cesó de inmediato.
4. El enigma del Tesoro y el cuaderno "D"
Amaro Pargo falleció el 14 de octubre de 1747, dejando tras de sí un halo de misterio que persiste hasta hoy. Aunque su testamento era abultado, la leyenda asegura que ocultó gran parte de sus riquezas en lugares como la Cueva de San Mateo o en su casa de Machado.
En sus últimas voluntades, el corsario hizo mención a un misterioso cuaderno marcado con la letra "D", donde estarían consignadas todas sus propiedades y tesoros no declarados. El paradero de este libro es desconocido, lo que ha llevado a generaciones de cazatesoros a buscar infructuosamente el botín del corsario más exitoso de España.
Mural urbano contemporáneo en Tenerife en homenaje al célebre marino.5. La exhumación
Al levantar su lápida, decorada significativamente con una calavera y dos tibias cruzadas, los arqueólogos no solo buscaron ADN, sino que rescataron del olvido la historia de un hombre que fue corsario, comerciante de esclavos, mecenas religioso y héroe naval; un personaje que, por su complejidad y hazañas, merece un lugar de honor en la historia naval europea.
Lápida histórica de Amaro Pargo, situada en la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán en La Laguna.
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