Mucho antes de que el cine de Hollywood mitificara la "conquista del Oeste", las enseñas hispanas ya ondeaban sobre las praderas, pantanos y bosques de los actuales Estados Unidos, habiendo combatido o pactado con casi todas las legendarias tribus indias como los apaches, comanches, cherokees, navajos y sioux . Durante más de tres siglos (1513-1821), España exploró y defendió un territorio inmenso que se extendía desde el Río Grande hasta las gélidas costas de Alaska, forjando una relación compleja de luces y sombras con los nativos que dista mucho de la narrativa tradicional anglosajona. Representación histórica del primer encuentro entre las expediciones hispanas y las tribus de las Grandes Praderas. 1. Hernando de Soto: los cherokees En mayo de 1539, Hernando de Soto desembarcó en la bahía de Tampa (Espíritu Santo) con una fuerza sin precedentes: 9 navíos, cientos de caballos y una piara de cerdos que serviría como despensa móvil. A diferenc...
Mientras la cultura popular y el cine de Hollywood han glorificado hasta la saciedad las figuras de piratas como Francis Drake o Barbanegra, la historia de España guarda en sus anales a un personaje que no solo estuvo a su altura en audacia y riqueza, sino que los superó en longevidad y estrategia: Amaro Pargo . Representación artística del corsario canario Amaro Pargo contemplando el horizonte atlántico. Nacido como Amaro Rodríguez Felipe y Tejeda Machado el 3 de mayo de 1678 en La Laguna, Tenerife , este hombre se convirtió en el dueño indiscutible de las rutas atlánticas durante la primera mitad del siglo XVIII. Su apodo, "Pargo", lo adoptó como nombre de guerra, asumiendo que su medio natural no era la tierra, sino el mar, al igual que el pez con el que compartía apelativo. 1. De humilde marino al hombre más rico de Canarias La trayectoria de Amaro Pargo es la de un ascenso meteórico basado en la inteligencia comercial y la destreza nav...