La Tragedia del HMS Serpent y el Origen de la Costa da Morte
La Costa da Morte, en el litoral occidental de Galicia, es una región donde la belleza de sus acantilados compite con la ferocidad de sus aguas. Durante siglos, esta franja de apenas 100 kilómetros ha sido testigo de más naufragios que cualquier otro tramo de la costa española. Sin embargo, ninguna tragedia caló tan hondo en la memoria colectiva y en el mapa de la región como el desastre del HMS Serpent, un suceso que no solo sembró de cadáveres la arena, sino que terminó por bautizar para siempre a este lugar como el "fin de la tierra" maldito.
El HMS Serpent: Un Viaje con Destino a la Eternidad
El HMS Serpent era una embarcación moderna de la Armada británica con solo tres años de antigüedad. En la noche del 10 de noviembre de 1890 (corrigiendo la fecha de 1870 que a menudo se cita por error), el navío navegaba rumbo a las costas de Sudáfrica para relevar a otro buque. Nada hacía presagiar que su travesía terminaría de forma abrupta frente a las costas gallegas.
Al aproximarse al Cabo Vilán, entre las localidades de Camelle y Camariñas, el barco se vio sorprendido por un temporal de proporciones épicas, con olas que superaban los diez metros de altura. A pesar de los esfuerzos desesperados del capitán por salvar la nave, el HMS Serpent encalló violentamente en unas rocas situadas a tan solo 600 metros de la costa.
Tres Supervivientes y el Grito de Socorro en Xaviña
De los 175 hombres que componían la dotación, la inmensa mayoría pereció en el acto. El mar, embravecido, no tuvo piedad de los marineros que intentaban alcanzar la orilla. Solo tres afortunados lograron sobrevivir a la catástrofe: Edwin Burton, Onesiphorus Luxon y Frederik Gould.
Fueron estos tres hombres quienes, exhaustos y heridos, consiguieron dar la voz de alarma. Los días siguientes al naufragio, los vecinos de las aldeas de Xaviña y Camariñas se volcaron en una labor desgarradora: recuperar los cuerpos de los marineros que el océano iba devolviendo a la arena.
El Nacimiento del "Cementerio de los Ingleses"
Ante la imposibilidad de repatriar tantos cadáveres y por respeto a los fallecidos, se decidió darles sepultura en el mismo lugar de la tragedia. Así nació el Cementerio de los Ingleses, un campo santo solitario y poético ubicado a pie de mar. Este lugar no es solo un monumento funerario; es un recordatorio de la solidaridad de los gallegos, quienes rescataron a los fallecidos y, hasta el día de hoy, siguen depositando flores anónimas en memoria de aquellos jóvenes británicos que nunca llegaron a su destino.
El Legado: ¿Por qué se llama Costa da Morte?
Aunque el término parece milenario, la denominación de Costa da Morte se consolidó realmente a principios del siglo XX, impulsada por el impacto de desastres como el del Serpent. La prensa de la época, incluyendo diarios como El Noroeste y plumas ilustres como la de Emilia Pardo Bazán, empezaron a utilizar este nombre para referirse a un litoral que parecía actuar como un imán para las desgracias marítimas.
La peligrosidad de la zona era tal que, pocos años después del naufragio del Serpent, el Gobierno español decidió modernizar la señalización marítima. En 1896, se encendió en el Cabo Vilán el que hoy es el faro eléctrico más antiguo de España, una luz de 25 metros de altura diseñada para guiar a los barcos a 40 millas de distancia y evitar que la historia del HMS Serpent volviera a repetirse.
Un Destino de Peregrinaje y Misterio
Hoy en día, el Cementerio de los Ingleses forma parte de las rutas de naufragios que recorren Galicia. Los visitantes que llegan hasta aquí no solo buscan paisajes impresionantes, sino conectar con la energía de un lugar donde la historia, el misterio y la tragedia se funden bajo el rugido constante del Atlántico.
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