A mediados del siglo XVII, Madrid no solo era el corazón político de un imperio global donde nunca se ponía el sol, sino también, según los testimonios de la época, el epicentro de una pesadilla higiénica sin parangón en Europa. Mientras los galeones traían oro de las Indias y los corrales de comedias vibraban con los versos de Lope de Vega, las calles de la Villa y Corte exhalaban un hedor que horrorizaba a diplomáticos y viajeros extranjeros por igual. Ilustración de la Villa y Corte de Madrid, un centro imperial con graves deficiencias de saneamiento. I. El hedor de un Imperio: una ciudad sin alcantarillado A mediados del siglo XVII, Madrid era una urbe que crecía de forma caótica para albergar a una Corte cada vez más numerosa. Sin embargo, este crecimiento no fue acompañado de infraestructuras básicas. La higiene brillaba por su ausencia . El piso de las calles El estado de las vías públicas era deplorable. Hasta bien entrad...
Casi un siglo antes de que el veneciano Marco Polo emprendiera su famoso viaje hacia la corte de Kublai Khan, un judío de la península ibérica ya había recorrido y documentado con asombrosa precisión las maravillas del Mediterráneo y el Oriente Medio. Su nombre era Benjamín de Tudela , y su crónica, el Libro de viajes ( Séfer-masa’ot ), constituye hoy uno de los testimonios más fidedignos y valiosos de la geopolítica, la cultura y la demografía del siglo XII. Mientras que otros relatos de la época recurren a la fantasía, el de Benjamín destaca por su sobriedad y veracidad, basándose mayoritariamente en aquello que él mismo pudo atestiguar. Recreación histórica del célebre viajero navarro Benjamín de Tudela, considerado un pionero en la exploración medieval. 1. El origen de un aventurero: Tudela y la aljama navarra Benjamín ben rabbí Yonah mi-Tudela nació alrededor de 1130 en la aljama de Tudela , una ciudad navarra que en aquel entonce...