miércoles, 16 de octubre de 2013

Ecos de una catástrofe: los fantasmas del camping de los Alfaques

El 11 de julio de 1978 el tiempo se paró para siempre en la localidad de San Carles de la Rápita, Tarragona. Ese día, el camping de los Alfaques, a 3 Km. de la citada localidad, se convertía en un verdadero infierno. 
 
Un camión cisterna lleno de propileno licuado que circulaba por la Nacional 340 sufría un accidente a las puertas de los Alfaques derramando su peligrosa carga que ocasionó una tremenda explosión. Una lengua de fuego arrasó la totalidad del camping y la playa próxima en solo unos instantes.
 
Hombres, mujeres y niños - más de 200 víctimas - que pasaban allí el verano murieron abrasados a temperaturas que llegaron a alcanzar los 2000º C. La playa del camping, llena de bañistas, también sufrió la explosión, llegando el agua incluso a hervir. 
 
La catástrofe causó una gran conmoción en toda España y a pesar  del paso de los años no ha caído en el olvido.

Fenómenos extraños y apariciones misteriosas

Sin embargo, la tragedia no solo perdura por el trágico suceso en sí, sino por las extrañas apariciones justo en aquel punto kilométrico -159- de la Nacional 340 donde ocurrió el accidente; precisamente al lado de donde se encontraba el camping de los Alfaques.
 
Decenas de testigos aseguran haber visto extrañas figuras deambulando por la zona: figuras de mujeres desorientadas, hombres estáticos mirando hacia el infinito, siluetas de niño con gorras portando cubos para jugar en la playa, extrañas sombras en la playa que aparecían y desaparecían a gran velocidad. Apariciones inexplicables que algunos ya han bautizado como los fantasmas de los Alfaques.  
 
Niños en la carretera
 
En el primer aniversario de la catástrofe, multitud de medios de comunicación nacionales e internacionales se congregaron en la zona para recordar la tragedia.
 
Varios periodistas de "El País" enviados para cubrir el aniversario se dirigieron al lugar en coche cuando en el kilómetro 159 contemplaron las figuras de unos niños con gorras portando cubos a un lado de la carretera. Cuando se aproximaron a ellos aquellos niños desaparecieron sin dejar rastro.  
 
Figuras extrañas a las puertas del camping
 
También numerosos vecinos de las localidades cercanas aseguran también haber visto extrañas figuras alrededor de los Alfaques aunque públicamente solo unos pocos lo han reconocido.
 
En la década de los 90 una mujer que regresaba a San Carles de la Rápita de  madrugada vio a las puertas del camping las figuras de dos mujeres que la testigo asegura que eran alemanas por su alta estatura y sus cabelleras rubias. Curiosamente un gran número de víctimas de los Alfaques fueron turistas alemanes.
 
Aparecidos sin rostro
 
En el año 2003, Javier Martín Moraleda circulaba a la 1:30 de la noche por ese punto exacto. No era consciente de donde se encontraba.  
 
En una recta puso las luces largas y pudo vislumbrar a un grupo de personas en el arcén izquierdo de la carretera. Inmóviles, unos miraban hacia la carretera, otros hacia el campo sin mostrar ademán alguno. Javier pudo fijarse en una de las personas, y para su sorpresa, comprobó que no tenía rostro.
 
Cuando paso a aquel grupo y miró por el retrovisor, las figuras aún continuaban allí. Vestían ropajes veraniegos, camisetas, pantalones cortos y algunos viseras de verano. Aquel suceso jamás lo podría olvidar.
 
 Los fantasmas del camping
 
Un año después, un camionero de Zaragoza que viajaba por aquel lugar con su mujer y su hija tuvo una visión similar.
 
Era una noche de febrero cuando al pasar junto a los Alfaques vislumbró unas figuras en la carretera. Redujo la velocidad y al pasar junto a ellos, se dio cuenta que era una familia. Le llamo la atención que aquellas personas, en pleno invierno, llevaran ropas de verano pero lo que más le impresionó fue que eran ropajes antiguos, como de los años 70.
 
Las siluetas le miraron fijamente y aterrado pudo comprobar que carecían de rostro. Sus caras eran difuminadas y oscuras.
 
Figuras misteriosas en la playa
 
Recientemente, también las fuerzas de seguridad se toparon con las apariciones. Así lo atestiguó Daniel, un guardia civil que, pese a su trabajo, no dudó en describir lo que vieron él y su compañera estando de servicio, al programa de radio Milenio 3 que dirige Iker Jiménez.
 
Sucedió una noche de invierno de 2010 sobre las tres de la noche. Daniel y su compañera hacían una vigilancia de la costa cercana al camping para detectar posibles alijos de droga. Llevaba poco tiempo en ese destino y no conocía los sucesos que allí ocurrieron. La madrugada era tranquila y nada sospechoso se divisaba a través las cámaras de visión nocturna que portaban.
 
De repente, Daniel observó una figura en el medio de la playa a unos 80 metros. Era una mujer que paseaba lentamente con un niño de la mano por el arenal. Las siluetas con ropa de baño en plena noche se dirigían hacia ellos cuando de repente, pasado medio minuto desaparecieron. Bajaron hacia la playa y comprobaron que allí no había nada ni nadie, ni una sola huella.
 
El nuevo camping de los Alfaques
 
Los casos se repiten una y otra vez. Sucesos muy similares que coinciden en ese punto exacto. A escasos metros del lugar de la tragedia se alza un nuevo camping donde reina la normalidad e intentan por todos los medios borrar cualquier huella de la tragedia. Sin embargo, a veces,  sensaciones extrañas son percibidas por algunos de sus clientes.
 
Una familia que veraneaba en el nuevo camping se encontraba cenando plácidamente junto a su hija de apenas dos años cuando la pequeña comenzó a señalar en dirección a la carretera, al punto donde empezó todo. La niña comenzó a decir: "Mamá ya vienen, mamá ya vienen.. "
 

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