Ir al contenido principal

Los Caballeros de la Orden de Malta: soberanía, espada y estado

La Soberana y Militar Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta , conocida universalmente como la Orden de Malta , es una de las instituciones más fascinantes y longevas de la cristiandad occidental. Con más de 900 años de historia ininterrumpida, esta organización ha sabido mutar desde sus orígenes como una comunidad de monjes enfermeros en Tierra Santa hasta convertirse en una potencia naval temida en el Mediterráneo y, finalmente, en un Estado soberano sin territorio dedicado a la ayuda humanitaria global. El asedio de Acre, uno de los episodios bélicos clave de la Orden en Tierra Santa. 1.  El origen: Los monjes del hospital en Jerusalén Mucho antes de las Cruzadas , existían grupos de monjes occidentales en Palestina dedicados a establecer hospitales para apoyar a los peregrinos que viajaban a los Santos Lugares. Tras la toma de Jerusalén, esta labor asistencial se transformó. El reconocimiento oficial de la orden llegó e...

El naufragio del "Adelaide": entre la realidad y la leyenda

En la playa de Laxe (A Coruña), el 19 de diciembre de 1830, se registró el naufragio del Adelaide, un suceso lleno de incognitas, entre la realidad y la leyenda.

Pintura clásica representando un naufragio histórico frente a la costa

Dramática representación de un navío a merced del temporal, evocando la tragedia del Adelaide.

Por aquel entonces, la localidad de Laxe (La Coruña), en la Costa da Morte era un pequeño pueblo azotado por el océano Atlántico que, incapaz de derribar los humildes chamizos marineros, se cebaba inundando sus calles y el atrio de su iglesia. La electricidad aún no era conocida y solo la tenue luz de los candiles de aceite era lo único que iluminaba la pequeña villa.

El Adelaide contra los elementos

El 19 de septiembre de 1830 era un día especialmente duro, con vientos huracanados y lluvia abundante. La goleta Adelaide que había salido de Bristol (Inglaterra) con dirección a las Antillas, luchaba frente a la costa de Laxe contra los vientos huracanados que amenazaba con hacer trizas el navío. Viajaban a bordo un pasajero y trece tripulantes, entre ellos, la esposa del capitán y su hijo.

En esa lucha sin cuartel con el fiero oleaje, la goleta logró entrar en la ría de Laxe pero a causa de la bajamar que había en ese momento, un viraje de viento provocó la catástrofe.

Supervivientes del naufragio

El capitán William Dovell y un marinero consiguieron llegar a la playa y a duras penas llegaron a la zona alta del arenal donde, exhaustos, se refugiaron en el llamado "almiar de Lema". A la mañana siguiente el marinero murió por falta de ciudados, nadie oyó sus gritos de auxilio a causa del estruendo del viento y el sonido insistente de la lluvia que caía a borbotones.

Esa misma mañana, comenzaron a llegar los cadáveres de los marineros a la playa de Laxe. Entre ellos, los cuerpos de la esposa de Dovell y su hijo, abrazados, yacían sobre la arena sin vida.

Víctimas de la catástrofe

Las gentes de Laxe se encargaron de enterrar los cadáveres en una zona denominada “Cotillón do Monte do Cabo da Area” donde se sitúa actualmente una coqueta urbanización. Mientras, la señora Dovell y el hijo del capitán fueron enterrados muy cerca del muro del cementerio. A los pies del muro también fue enterrado el marinero que sobrevivió junto al capitán Dovell. El hecho de que no fueran católicos motivó que sus cuerpos no fueran sepultados en el interior del camposanto.

Después de la tragedia, el capitán Dovell permaneció una larga temporada en la villa de Laxe y solicitó cincelar un lápida de piedra el recuerdo del desgraciado suceso y perpetuar el recuerdo de su mujer y su hijo.

Diariamente, el afligido y desconsolado capitán paseaba biblia en mano del “Cotillón do Monte do Cabo da Area” al muro del cementerio rezando constantemente y leyendo pasajes bíblicos.

Entre la realidad y la leyenda

Podía parecer que el naufragio del Adelaide fue uno de tantos. La Costa da Morte es uno de los litorales más traicioneros del mundo y se han registrado cientos de naufragios, a lo largo de la historia. Sin embargo, el devenir del Adelaide tiene una historia paralela rodeada de leyenda.

Según esta historia, el navío fue contratado por el gobierno británico para que transportase una cantidad no determinada de monedas de oro y armas para cubrir las necesidades de sus destacamentos militares emplazados en las Antillas. El Adelaide era el navío perfecto para que el preciado cargamento llegase a su destino de forma discreta. Pero no fue así.

Aquel día de temporal, extrañamente, las luces de los candiles estaban en lo alto de la playa de Laxe, según dice la leyenda, para que fueran visibles a los barcos que navegaban al abrigo de la costa. Y fueron esas mismas luces, junto a otras situadas en la punta del cabo, las que atrajeron el Adelaide hasta la playa. En aquellos tiempos no existía la carretera que rodea el arenal y tan solo había una extensa marisma desolada.

Vista panorámica actual de la playa y ría de Laxe

El sereno arenal de Laxe esconde en su historia el misterio del naufragio del Adelaide.

El capitán no se percató a tiempo que las luces en realidad eran una trampa mortal y, pese a intentar virar el navío, las gigantescas olas quebraron el velamen y el barco encalló de manera violenta frente a la playa. Los gritos de auxilio fueron acallados por una bandada de hombres que velozmente se llevaron las armas y las monedas de oro a la vez que ejecutaban a algún superviviente que se percataba de lo que estaba sucediendo. Sin duda fue un robo premeditado y bien planeado. Era obvio que no fue accidente.

Según esta versión solo sobrevivió el capitán Dovell y afirma la leyenda que la orden de terminar con la singladura del Adelaide, partió de ciertas esferas del gobierno inglés. Dovell, por orden de su gobierno y de la compañía de seguros del Adelaide, permaneció en Laxe para averiguar el paradero del oro desaparecido y quien podía ser el contacto en la zona con conexiones en Inglaterra para coordinar el robo.

Muchas personas buscaron durante años el oro, sin embargo su paradero y la verdad sobre el naufragio del Adelaide quedó enterrada para siempre en el arenal de Laxe aquel fatídico 19 de septiembre de 1830.

Comentarios

  1. Me ha encantado la historia, de hecho estoy escribiendo una novela sobre este legendario naufragio. Agradezco toda la información disponible. Un saludo.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

España y Portugal en 1975: el plan secreto que pudo desencadenar una guerra en la Península Ibérica

Puede parecer una exageración histórica, pero en 1975 el gobierno español liderado por Carlos Arias Navarro llegó a sopesar seriamente la posibilidad de entrar en guerra con Portugal. La revelación salió a la luz en 2008 a través del diario El País , basándose en documentos desclasificados de los Archivos Nacionales de Washington que detallan las tensas relaciones entre ambos países en plena Guerra Fría. Soldado portugués durante la agitada coyuntura de la Revolución de los Claveles en 1974. El contexto no era menor. Estados Unidos buscaba renegociar la presencia de sus bases militares en España, mientras el régimen español aspiraba a contar con el respaldo de Washington para su futura entrada en la OTAN. En ese delicado equilibrio geopolítico, Portugal se convirtió en una preocupación estratégica de primer orden. La Revolución de los Claveles y el giro político portugués El 25 de abril de 1974, un grupo de militares portugueses de izquierdas derroc...

Pero Niño: el caballero corsario que aterrorizó a Inglaterra en el Siglo XV

La historia de la Armada Española no comenzó con los imponentes galeones ni con la célebre Armada Invencible . Mucho antes de que el imperio español dominara los océanos globales, en el corazón del siglo XV, un hombre encarnó la transición perfecta entre el caballero andante medieval y el marino táctico moderno. Su nombre era don Pero Niño, primer Conde de Buelna. Su vida, magistralmente rescatada por las investigaciones de la historiografía militar contemporánea y por las crónicas de la época, constituye una verdadera epopeya de audacia, fuego y acero que llevó el estandarte de la Corona de Castilla hasta el corazón de las mismísimas costas inglesas. Recreación de don Pero Niño, primer Conde de Buelna, el insigne caballero castellano que llevó la incipiente armada hasta las costas inglesas. El guerrero de las dos caras: entre la nobleza palaciega y el corso naval Nacido en el año 1378, Pero Niño representaba el ideal caballeresco absoluto de su tiempo. Era un...

Historia de la corrupción en España: el saqueo de la intendencia militar en el Protectorado de Marruecos

La historia de la presencia española en el norte de África a principios del siglo XX es, a menudo, narrada desde la épica o la tragedia militar. Sin embargo, los documentos históricos y las investigaciones más recientes revelan una realidad mucho más prosaica y sórdida: una lacerante corrupción institucionalizada que permeaba cada estrato de la administración colonial. El Protectorado de Marruecos no funcionó solo como un objetivo estratégico o civilizador, sino como un inmenso "comedero nacional" donde las élites militares y políticas aplicaron una mentalidad de "botín" sobre el erario público. Coronel Berenguer y tropas regulares en 1913, símbolo de las élites militares en el Protectorado de Marruecos. 1. La "Escuela de África": Raíces de una élite cleptocrática La corrupción en Marruecos no fue un fenómeno aislado, sino el síntoma de una arquitectura institucional degradada. Según los esquemas de Acemoglu y Robinson cita...