La investigación histórica y arqueológica contemporánea ha demostrado que Covadonga fue en su origen una escaramuza o emboscada victoriosa de magnitud táctica limitada en la que un grupo de rebeldes astures y visigodos , liderados por Don Pelayo ( Belay ), derrotó a un destacamento de castigo musulmán comandado por Alcama ( 'Alqama ), enviado por el gobernador Munuza desde Gijón. Representación pictórica de Don Pelayo en el santuario de Covadonga (Museo del Prado). Las dos tradiciones historiográficas altomedievales registran el suceso desde sus respectivos sesgos ideológicos y políticos: Las Crónicas Cristianas Asturianas (Crónica Albeldense y Crónica de Alfonso III, redactadas a finales del siglo IX, más de 160 años después de los hechos) magnificaron monumentalmente el choque, infundiéndole un carácter providencialista y teológico. Transformaron una victoria local de guerrilla en el mito fundador de la Restauratio Hispaniae y el nacimiento del Reino de ...
La muerte del último Austria (1700): del fin de dos Siglos de hegemonía de los Habsburgo a la transición Borbónica del Imperio Español
El 1 de noviembre de 1700, en el antiguo Real Alcázar de Madrid, falleció Carlos II de Habsburgo a los treinta y ocho años de edad, habiendo reinado oficialmente desde 1665. Su muerte representó mucho más que el deceso de un monarca debilitado por dolencias crónicas, físicas y genéticas: marcó el cierre definitivo de dos siglos de hegemonía bajo la Casa de Austria en España. Retrato histórico de Carlos II de Habsburgo, el último soberano de la Casa de Austria en la Monarquía Hispánica. Desde que Carlos I de España y V del Sacro Imperio Germánico desembarcara en España en 1517 para asumir las coronas unificadas de Castilla y Aragón, la dinastía Habsburgo había articulado la mayor estructura política, territorial y militar del planeta, abarcando vastos dominios en la Península Ibérica, América, los Países Bajos, el Milanesado, Nápoles, Sicilia, Cerdeña, el Franco Condado, las Filipinas y las plazas estratégicas del Norte de África y el Atlántico. El apoge...