La presencia de la Monarquía Hispánica en Norteamérica no se limitó a los desiertos del Suroeste o los pantanos de Florida; la soberanía española se extendió hasta las gélidas tierras de Alaska , marcando el límite más septentrional de un imperio que fue el primero en abarcar cinco continentes. Durante el siglo XVIII, ante el avance de los exploradores rusos desde Siberia, España desplegó una serie de expediciones estratégicas y científicas para cartografiar, defender y reclamar el dominio de la costa del Pacífico Noroeste, consolidando lo que se conoció como el " Lago Español ". Recreación de las expediciones marítimas españolas llegando a las extremas costas del Lejano Norte. El legado de los 250 topónimos españoles Uno de los vestigios más asombrosos y desconocidos de esta gesta es la permanencia de más de 250 nombres geográficos en español que aún figuran en el mapa oficial de Alaska. Ciudades y puertos como Valdez y Córdoba representan hoy los topónimos en ...
Escena que evoca el clima de tensión y conflicto durante la contienda de 1936. La persecución religiosa fue atroz durante la guerra civil española. Uno de sus principales estudiosos, Antonio Montero, arzobispo de Mérida-Badajoz, sostiene que en toda la historia universal de la Iglesia católica no hay un solo precedente, ni siquiera en las persecuciones romanas iniciadas bajo el terror de Nerón, a mediados del siglo I de nuestra era, de tanto derramamiento de sangre (una docena de obispos, 4.000 sacerdotes y más de 2.000 religiosas) en tan breve espacio de tiempo. El mayor hostigamiento a los católicos en la historia de Europa Occidental Resulta imposible precisar hoy el número de mártires registrados durante los dos siglos y medio de persecución romana. Con las fuentes disponibles, algunos historiadores de la Antigüedad admiten que tal vez pudieron haber muerto alrededor de 150.000 cristianos repartidos por el inmenso territorio que conformab...