Cuando la historiografía tradicional repasa la expansión ultramarina de la Corona española, la atención suele centrarse casi en su totalidad en el virreinato de Nueva España , el virreinato del Perú y el archipiélago de las Filipinas . Sin embargo, la huella geopolítica, comercial y militar hispana se extendió por rincones de África, Asia y Oceanía que la memoria colectiva ha terminado por borrar casi por completo. Desde diminutas islas en el golfo de Guinea hasta fortalezas en el norte de Taiwán , pasando por protectorados efímeros en el Sudeste Asiático , intentos de compra de puertos en el mar Rojo y archipiélagos olvidados en el Pacífico , España intentó tejer una red de enclaves estratégicos y comerciales de dimensiones globales. Representación histórica de la llegada de la expedición marítima española a las costas de Formosa (Taiwán). Los impresionantes galeones españoles surcando las aguas del Pacífico, ruta vital para el co...
Casi un siglo antes de que el veneciano Marco Polo emprendiera su famoso viaje hacia la corte de Kublai Khan, un judío de la península ibérica ya había recorrido y documentado con asombrosa precisión las maravillas del Mediterráneo y el Oriente Medio. Su nombre era Benjamín de Tudela , y su crónica, el Libro de viajes ( Séfer-masa’ot ), constituye hoy uno de los testimonios más fidedignos y valiosos de la geopolítica, la cultura y la demografía del siglo XII. Mientras que otros relatos de la época recurren a la fantasía, el de Benjamín destaca por su sobriedad y veracidad, basándose mayoritariamente en aquello que él mismo pudo atestiguar. Recreación histórica del célebre viajero navarro Benjamín de Tudela, considerado un pionero en la exploración medieval. 1. El origen de un aventurero: Tudela y la aljama navarra Benjamín ben rabbí Yonah mi-Tudela nació alrededor de 1130 en la aljama de Tudela , una ciudad navarra que en aquel entonce...