Por la Real Orden de 4 de septiembre de 1920 se funda la legión con la denominación de «Tercio de Extranjeros», según la idea concebida por el teniente coronel Millán-Astray Terreros, quien dos días antes había sido nombrado su primer jefe.
La legión fue una unidad concebida para luchar en Marruecos que se constituye en Ceuta su Plana mayor de mando, asumiendo el de la Plana mayor administrativa el comandante D. Alfonso Vara del Rey. En días sucesivos, al ir llegando los distintos oficiales que han solicitado formar parte de la misma, se crean las compañías de depósito.
El primer legionario
El primer legionario se alistó en Ceuta el 20 de dicho mes, día en el que todos los años se conmemora la creación de la Legión. Las expediciones de voluntarios procedentes de toda España, pero sobre todo de Cataluña, comienzan a llegar a la ciudad en el mes de octubre.
El legionario Francisco Franco
En este mes llega el que será comandante de la I Bandera, D. Francisco Franco Bahamonde, quedando la misma formada el siete de dicho mes y año, con dos compañías de fusiles y una de ametralladoras. Su jefe elige como guión de mando las armas de la Casa de Borgoña.
La segunda y tercera Bandera
El día 22 de octubre de 1920 se formó la II Bandera con igual número y clase de compañías, la cual es puesta bajo el mando del comandante D. José Cirujeda Gayoso, tomando por guión el águila imperial bicéfala de Carlos V. Al siguiente día se organiza la III Bandera, con las compañías 7ª, 8ª y 9ª al mando del también comandante José Candeira Sestelo, sin que en principio adopte guión alguno.
Escaso número de suboficiales
La instrucción se realiza duramente, bajo la supervisión de los jefes antes mencionados, quienes, debido al escaso número de suboficiales y sargentos existentes proceden a elegir el resto entre los voluntarios que parecen tener dotes de mando, e igual ocurre con los cabos.
El primer uniforme legionario
Sin que sirva de precedente, en aquellos días, un grupo de 40 legionarios es enviado para participar como acemileros en la ocupación de la ciudad santa de Xauen. En noviembre los legionarios reciben sus nuevos uniformes: guerrera de cuello vuelto, pantalón breeche con vendas verdes, gorro isabelino —con el tiempo conocido como «legionario»—, borceguíes de cuero, capote-manta, macuto, bolsa de costado, correaje inglés «Mills», de lona —comprado en Gibraltar— y sandalias.
El Credo Legionario
También en este tiempo se van adoptando otras prendas y estilo de vida que harán a sus componentes diferentes del resto del Ejército de África: el emblema compuesto por arcabuz y ballesta cruzados y en medio la alabarda, armamento típico de los Tercios de Flandes; el «chambergo», prenda de cabeza muy característica en los primeros tiempos, y algo no material que influirá sobre todo en el devenir histórico del cuerpo: el Credo Legionario.
Las Banderas
En noviembre la I Bandera es enviada a Uad-Lau, mientras que la II y III permanecen en Riffien, aunque todas en instrucción y adiestramiento. En diciembre la II partió para el Zoco el Arbaa de Beni Hassan y la III, el 31 de dicho mes, hacia Ben Karrich, todas ya en servicio de campaña.
Los primeros muertos en combate
El 7 de febrero de 1921, como consecuencia de una agresión que sufre una escuadra de la 6ª compañía de la II Bandera, el Tercio sufre su primer muerto en combate: el cabo Baltasar Queija Vega. Dos meses después las compañías 4ª y 5ª entran por primera vez en combate en Xeruta, con muertos y heridos entre oficiales y tropa.
Los tigres de Buharratz
Las tres Banderas participan en diversas operaciones hasta que en junio la III combate en Buharratz con tal intensidad que recibe el nombre de «los Tigres de Buharratz». En el combate mueren un teniente y once legionarios y resultan heridos oficiales y tropa.
Objetivo: Melilla
Tras el Desastre de Annual en 1921, las Banderas I y II marchan hacia Melilla en una dura travesía a pie, tren y barco. Su llegada supuso un refuerzo moral decisivo para la población.
Participan en combates clave junto a Regulares, con acciones como la de Casabona, con numerosas bajas.
El "blocao" de la muerte
Destaca el episodio del «Blocao de la Muerte», donde el cabo Suceso Terreros y catorce legionarios resisten hasta morir. Millán-Astray resulta gravemente herido y Franco es reconocido por su actuación.
Evolución y nuevas Banderas
Se crean nuevas unidades:
- IV Bandera (1921)
- V Bandera (1921)
- VI Bandera (1922)
- VII Bandera (1925)
- VIII Bandera (1926)
Participan en múltiples combates en Marruecos, incluyendo el uso de carros de combate en 1922.
El desembarco de Alhucemas
En 1925, las Banderas participan en el desembarco de Alhucemas, clave en la derrota de Abd-el-Krim.
La pacificación del Protectorado
En 1927, finalizada la campaña, el Tercio había participado en 899 acciones de combate.
Recibe numerosas condecoraciones, incluyendo Laureadas de San Fernando, Medallas Militares y reconocimientos internacionales.
Los novios de la muerte
Las cifras reflejan el sacrificio:
- Más de 1.600 legionarios muertos
- Miles de heridos
- Numerosos oficiales caídos
Millán-Astray fue herido en varias ocasiones liderando a sus hombres.
Un Tercio de extranjeros repleto de españoles
A pesar de su nombre, la mayoría eran españoles.
Entre 1920 y 1930:
- Más de 24.000 alistados
- Solo un 17% extranjeros
Entre ellos: portugueses, alemanes, cubanos, franceses, italianos y argentinos.
Incluso hubo un voluntario japonés: Yamashita Yosihiro.
Conclusión
La Legión Española nació como una unidad de choque en Marruecos, pero rápidamente se convirtió en una de las fuerzas más legendarias del ejército español.
Su historia está marcada por la disciplina, el sacrificio y una identidad única que aún perdura.


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