Mucho antes de que el cine de Hollywood mitificara la "conquista del Oeste", las enseñas hispanas ya ondeaban sobre las praderas, pantanos y bosques de los actuales Estados Unidos, habiendo combatido o pactado con casi todas las legendarias tribus indias como los apaches, comanches, cherokees, navajos y sioux . Durante más de tres siglos (1513-1821), España exploró y defendió un territorio inmenso que se extendía desde el Río Grande hasta las gélidas costas de Alaska, forjando una relación compleja de luces y sombras con los nativos que dista mucho de la narrativa tradicional anglosajona. Representación histórica del primer encuentro entre las expediciones hispanas y las tribus de las Grandes Praderas. 1. Hernando de Soto: los cherokees En mayo de 1539, Hernando de Soto desembarcó en la bahía de Tampa (Espíritu Santo) con una fuerza sin precedentes: 9 navíos, cientos de caballos y una piara de cerdos que serviría como despensa móvil. A diferenc...
La historia de la Nueva España oculta episodios de una crueldad sobrecogedora, donde la fe y la supervivencia se libraron en el más absoluto secreto. Uno de los relatos más desgarradores es el de la familia Carvajal , cuyo destino final en la hoguera del Zócalo de Ciudad de México en 1596 marcó un hito en la persecución del criptojudaísmo en el Nuevo Mundo. Recreación de la trágica ejecución de la familia Carvajal en el Zócalo capitalino. La Inquisición cruza el océano Aunque la labor evangelizadora en América se centraba en los indígenas, la Inquisición española instaló sus tribunales en Perú y México en 1571 con un objetivo distinto: vigilar la ortodoxia de los colonos cristianos. Los inquisidores, entrenados para detectar cualquier desviación, pusieron especial celo en los judeoconversos (sefardíes convertidos al catolicismo), sospechosos de mantener sus ritos ancestrales en la clandestinidad. En el siglo XVI, el tribunal mexicano procesó al menos ...