Mucho antes de que el cine de Hollywood mitificara la "conquista del Oeste", las enseñas hispanas ya ondeaban sobre las praderas, pantanos y bosques de los actuales Estados Unidos, habiendo combatido o pactado con casi todas las legendarias tribus indias como los apaches, comanches, cherokees, navajos y sioux . Durante más de tres siglos (1513-1821), España exploró y defendió un territorio inmenso que se extendía desde el Río Grande hasta las gélidas costas de Alaska, forjando una relación compleja de luces y sombras con los nativos que dista mucho de la narrativa tradicional anglosajona. Representación histórica del primer encuentro entre las expediciones hispanas y las tribus de las Grandes Praderas. 1. Hernando de Soto: los cherokees En mayo de 1539, Hernando de Soto desembarcó en la bahía de Tampa (Espíritu Santo) con una fuerza sin precedentes: 9 navíos, cientos de caballos y una piara de cerdos que serviría como despensa móvil. A diferenc...
La expedición de Fernando de Magallanes, que culminó con la primera circunnavegación del globo hace poco más de quinientos años, no fue solo una gesta de navegación , sino también un escenario de intrigas políticas, espionaje y una lucha de poder encarnizada . En el centro de esta tormenta se encontraba un personaje que surgió de la nada para convertirse en la sombra del capitán general: Juan de Cartagena . Ilustración que representa el momento del arresto de Juan de Cartagena en alta mar. El origen de un guardián con instrucciones secretas Juan de Cartagena aparece en las crónicas como un miembro de la nobleza castellana de madurez relativa, cuya filiación exacta sigue siendo un misterio; algunas fuentes sugieren que era sobrino, amigo íntimo o incluso hijo ilegítimo del influyente obispo Juan Rodríguez de Fonseca , el principal gestor de los asuntos del Nuevo Mundo. Su inclusión en la flota no fue casual. La Corona española, que financiaba tres cuartas partes de ...