La historia de la expansión del Imperio español suele centrarse en la conquista de América , pero a finales del siglo XVI, una nueva generación de conquistadores puso sus ojos en el objetivo más ambicioso y rico del planeta: la China de la dinastía Ming . Tras haber barrido el Nuevo Mundo y establecido una base sólida en las islas Filipinas en 1565 bajo el mando de Miguel López de Legazpi , figuras como Martín de Rada y Diego de Artieda comenzaron a gestar planes serios para someter al Imperio Chino . Estos hombres, motivados porque las tierras americanas ya habían sido repartidas en encomiendas, buscaban en Asia su propia porción de gloria y riqueza. Ilustración conceptual de las rutas e incursiones planeadas para la invasión española del Imperio Chino. Miguel López de Legazpi, cuya base en Filipinas sirvió como punto de partida para los ambiciosos planes asiáticos. El ambicioso plan de invasión A diferencia de las masivas movilizaciones de tr...
Mientras la cultura popular y el cine de Hollywood han glorificado hasta la saciedad las figuras de piratas como Francis Drake o Barbanegra, la historia de España guarda en sus anales a un personaje que no solo estuvo a su altura en audacia y riqueza, sino que los superó en longevidad y estrategia: Amaro Pargo . Representación artística del corsario canario Amaro Pargo contemplando el horizonte atlántico. Nacido como Amaro Rodríguez Felipe y Tejeda Machado el 3 de mayo de 1678 en La Laguna, Tenerife , este hombre se convirtió en el dueño indiscutible de las rutas atlánticas durante la primera mitad del siglo XVIII. Su apodo, "Pargo", lo adoptó como nombre de guerra, asumiendo que su medio natural no era la tierra, sino el mar, al igual que el pez con el que compartía apelativo. 1. De humilde marino al hombre más rico de Canarias La trayectoria de Amaro Pargo es la de un ascenso meteórico basado en la inteligencia comercial y la destreza nav...