La presencia de la Monarquía Hispánica en Norteamérica no se limitó a los desiertos del Suroeste o los pantanos de Florida; la soberanía española se extendió hasta las gélidas tierras de Alaska , marcando el límite más septentrional de un imperio que fue el primero en abarcar cinco continentes. Durante el siglo XVIII, ante el avance de los exploradores rusos desde Siberia, España desplegó una serie de expediciones estratégicas y científicas para cartografiar, defender y reclamar el dominio de la costa del Pacífico Noroeste, consolidando lo que se conoció como el " Lago Español ". Recreación de las expediciones marítimas españolas llegando a las extremas costas del Lejano Norte. El legado de los 250 topónimos españoles Uno de los vestigios más asombrosos y desconocidos de esta gesta es la permanencia de más de 250 nombres geográficos en español que aún figuran en el mapa oficial de Alaska. Ciudades y puertos como Valdez y Córdoba representan hoy los topónimos en ...
El 22 de julio de 1969, fecha en la que Franco nombró a D. Juan Carlos, príncipe de España, con derecho a la sucesión en la jefatura del estado, el escándalo Matesa (Maquinaria textil del Norte de España, empresa radicada en Navarra) comenzó a salir a la luz. Matesa fue la empresa protagonista del mayor fraude de exportaciones durante la dictadura. Juan Vilá Reyes, empresario catalán vinculado al Opus Dei ( grupo de presión dominante en el gobierno) había cobrado de forma ilegal cuantiosas cantidades de dinero como créditos oficiales a la exportación, sin que el destinatario tuviera capacidad económica para su reembolso. Para tal fin, Vilá Reyes compró la patente de un sistema revolucionario: el telar sin lanzadera, y simuló numerosas ventas al extranjero de esa nueva maquina. El entonces director general de Aduanas, muy vinculado a Manuel Fraga (ministro de Información y turismo), destapó el escandalo al comprobar que la mayoría de las exportaciones er...