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Los Caballeros de la Orden de Malta: soberanía, espada y estado

La Soberana y Militar Orden Hospitalaria de San Juan de Jerusalén, de Rodas y de Malta , conocida universalmente como la Orden de Malta , es una de las instituciones más fascinantes y longevas de la cristiandad occidental. Con más de 900 años de historia ininterrumpida, esta organización ha sabido mutar desde sus orígenes como una comunidad de monjes enfermeros en Tierra Santa hasta convertirse en una potencia naval temida en el Mediterráneo y, finalmente, en un Estado soberano sin territorio dedicado a la ayuda humanitaria global. El asedio de Acre, uno de los episodios bélicos clave de la Orden en Tierra Santa. 1.  El origen: Los monjes del hospital en Jerusalén Mucho antes de las Cruzadas , existían grupos de monjes occidentales en Palestina dedicados a establecer hospitales para apoyar a los peregrinos que viajaban a los Santos Lugares. Tras la toma de Jerusalén, esta labor asistencial se transformó. El reconocimiento oficial de la orden llegó e...

¿Quién descubrió realmente la Antártida? El secreto español de 1603: El Almirante Gabriel de Castilla

¿Qué pensarías si te dijeran que la historia oficial que aprendiste en la escuela está incompleta? Muchos libros de texto atribuyen el descubrimiento de la Antártida a expediciones británicas o rusas a principios del siglo XIX (alrededor de 1819 o 1820). Sin embargo, existe un registro histórico fascinante que sitúa a un navegante español, el Almirante Gabriel de Castilla, avistando las tierras heladas del sur más de 200 años antes, en el lejano 1603.

En este artículo, nos sumergiremos en la vida de este noble palentino, sus peligrosas expediciones contra piratas holandeses y la increíble hazaña que lo llevó a ser el primer ser humano en alcanzar los 64 grados de latitud sur, desafiando los límites del mundo conocido.

Ilustración del primer avistamiento de la Antártida por la expedición del explorador español Gabriel de Castilla en 1603
Representación del histórico avistamiento de las costas antárticas por Gabriel de Castilla en 1603.

¿Quién fue Gabriel de Castilla? nobleza, milicia y el Virreinato del Perú

Para entender la magnitud de sus viajes, primero debemos conocer al hombre tras el timón. Gabriel de Castilla no era un marinero común; era un hombre de linaje real y formación militar estricta.

Nacido en Palencia alrededor del año 1577 (aunque algunas fuentes sugieren 1569), Castilla pertenecía a la alta nobleza española. Entre sus ascendientes se encontraban los propios reyes de Castilla, descendiendo directamente del rey Pedro I "el Cruel". Esta conexión no era solo un título; le otorgaba una red de influencias vital en las Indias. De hecho, era primo hermano de don Luis de Velasco y Castilla, quien fuera Virrey de Nueva España y, posteriormente, Virrey del Perú.

Un ascenso meteórico en la milicia

Ingresó muy joven en la carrera de las armas. Su primera gran aventura lo llevó a Nueva España (actual México) con el rango de Capitán de Artillería. Su competencia y sus conexiones familiares lo catapultaron rápidamente a puestos de gran responsabilidad.

A la asombrosa edad de 18 años, su primo el Virrey lo nombró General de El Callao en 1596, convirtiéndolo en la máxima autoridad militar del puerto más importante del Pacífico sur en aquella época.

La Guerra del Arauco

Antes de su famoso viaje austral, Castilla se forjó en el fragor de la batalla. Su vida estuvo marcada por dos grandes conflictos: la resistencia indígena en Chile y la amenaza de los corsarios europeos.

Los servicios de Castilla fueron requeridos para socorrer al gobernador García Óñez de Loyola en la cruenta Guerra del Arauco contra los mapuches. Peleó en zonas hostiles como Lumaco y Purén, y el 18 de marzo de 1594, levantó el fuerte de San Salvador de Coya, una estructura de fagina vital para la defensa de la zona. 

En 1597, condujo desde Perú un destacamento de socorro con 140 hombres, artillería y pólvora, realizando sacrificios personales inmensos para mantener las posiciones españolas.


Retrato histórico del Almirante Gabriel de Castilla, navegante, explorador y militar español del siglo XVII
Gabriel de Castilla, destacado militar palentino y General del Mar del Sur.

El primer encuentro con el desastre (1600)

En el año 1600, Castilla recibió la misión de patrullar las costas de Chile contra incursiones de piratas "herejes" (holandeses). Al mando del galeón San Jerónimo, la nave Nuestra Señora del Carmen y el patache Buen Jesús (apodado "Los Picos"), zarpó de Valparaíso.

Sin embargo, el destino le jugó una mala pasada. Mientras su escuadra estaba fondeada en Valparaíso y sus tropas habían desembarcado en Concepción, apareció el corsario holandés Oliverio van Noort (conocido como "El Tabernero"). Van Noort incendió el galeón de Castilla y pasó a cuchillo a los pocos defensores. Se dice que, antes de la captura, los españoles lograron arrojar al fondo del mar un tesoro de barras de plata y oro valorado en más de tres millones de pesos para evitar que cayera en manos enemigas.

La Expedición de 1603: El Avistamiento de la Antártida

A pesar de las derrotas previas, la confianza en Gabriel de Castilla se mantuvo firme. Tras la muerte de Juan de Velasco, Castilla fue nombrado General del Mar del Sur y máxima autoridad de la Armada.

En marzo de 1603, Castilla zarpó nuevamente de Valparaíso. Oficialmente, la misión encomendada por su primo el Virrey consistía en proteger las costas de Chile de los piratas holandeses que infestaban la zona. Sin embargo, la naturaleza del viaje lo llevaría mucho más allá de lo que cualquiera esperaba.

La expedición contaba con tres navíos bien armados:

  • Jesús María: El galeón insignia, de 600 toneladas y 30 cañones, comandado por el propio Castilla.
  • Nuestra Señora de la Visitación: Un buque con una historia curiosa; había pertenecido al corsario inglés Richard Hawkins bajo el nombre de Daintly antes de ser apresado por los españoles.
  • Nuestra Señora de las Mercedes: Una nave de 400 toneladas que completaba la flotilla.


Paisaje montañoso y nevado de la Antártida, similar a los 64 grados sur avistados por la expedición española
El implacable paisaje antártico, el "Gigante Blanco" que desafió a los exploradores del siglo XVII.

El encuentro con el Gigante Blanco

Según los registros, una fuerte tormenta o quizás el seguimiento de órdenes de reconocimiento profundo empujó a la escuadra hacia el sur, mucho más allá del Cabo de Hornos. Llegaron a alcanzar los 64º de latitud sur. Para poner esto en perspectiva, esa marca no fue superada hasta 1773 por el famoso explorador británico James Cook.

¿Qué vieron allí? El testimonio principal proviene de un marinero holandés que viajaba con Castilla, Laurenz Claesz. En un documento de 1607, Claesz relata:

"... navegado bajo el Almirante don Gabriel de Castilla con tres barcos... en el año de 1603; i estuvo en marzo en los 64 grados i allí tuvieron mucha nieve".

Otras versiones sugieren que avistaron islas a las que llamaron "Islas de la Buena Nueva", las cuales hoy coinciden geográficamente con las Shetland del Sur.

Evidencias y controversias: ¿Por qué se dudó de Castilla?

A pesar de la contundencia de la latitud alcanzada, la gesta de Gabriel de Castilla no siempre ha sido reconocida unánimemente. Hasta la fecha, no se han encontrado en los archivos españoles documentos oficiales (bitácoras o diarios de navegación) que describan el avistamiento de forma irrefutable. Es probable que la Corona Española mantuviera este descubrimiento en Secreto de Estado para proteger sus intereses geopolíticos en el Pacífico sur, que en aquel entonces se consideraba un "lago español".

La competencia: Dirck Gerritsz

Existe la figura de otro holandés, el corsario Dirck Gerritsz, quien afirmó haber visto tierra a los 64 grados en 1599 tras ser arrastrado por una tormenta. Sin embargo, existen muchas dudas sobre la veracidad de su relato y las coordenadas exactas que proporcionó. Muchos historiadores modernos consideran que el relato de Gerritsz es menos fiable que la declaración jurada de Claesz sobre la expedición de Castilla.

El mapa de 1622

Una prueba indirecta pero poderosa apareció en Ámsterdam en 1622, cuando se publicó un documento que describía tierras a los 64º sur como:

"...muy alta y montañosa, cubierta de nieve, como el país de Noruega, toda blanca...".

Esta descripción coincide perfectamente con el paisaje de la Península Antártica o las Islas Shetland del Sur, confirmando que para 1622 alguien ya había visto el último continente.


Base Antártica Española Gabriel de Castilla situada en la Isla Decepción, archipiélago de las Shetland del Sur
Base Antártica Española Gabriel de Castilla en la Isla Decepción, bautizada en honor al explorador.

El Legado: La Base Gabriel de Castilla 

Hoy en día, España rinde homenaje a su descubridor olvidado. En la Isla Decepción (archipiélago de las Shetland del Sur) se encuentra la Base Antártica Española "Gabriel de Castilla".

Inaugurada originalmente como refugio en 1989, la base lleva con orgullo el nombre del navegante palentino. Una placa colocada en el cuarto centenario del avistamiento (2003) recuerda a los visitantes y científicos que fue un almirante español el primero en desafiar los hielos eternos a principios del siglo XVII.




Bibliografía
-Vázquez de Acuña, Isidoro. Don Gabriel de Castilla, primer avistador de la Antártica. Revista de Marina Nº 2/93, Armada de Chile.
-Ortiz Sotelo, Jorge. Gabriel de Castilla y la expedición de 1603. Ponencia presentada en la I Reunión de Historia Antártica Iberoamericana.
-Berguño, Jorge. Un enigma de la historia antártica: El descubrimiento de las islas Shetland del Sur. 
-Revista Española del Pacífico. Suplemento Revista General de Marina. XX Años de Presencia Antártica. Marzo 2009.
-Bordese, Federico G. Develando el Continente Antártico: Introducción a su conocimiento. Córdoba, 2008..
-Schmied Z., Julie. España en la Antártida. Revista General de Marina, Julio 1987..Ferrer Fougá, Hernán. El hito austral del confín de América: El cabo de Hornos.

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