Durante más de siglo y medio, los tercios españoles fueron el nervio de la Monarquía Hispánica y el instrumento fundamental de la política de los Austrias en Europa. Concebidos en la época de Carlos V como organizaciones permanentes y profesionales, estos soldados de élite destacaron por su solidez, flexibilidad y un mítico rechazo a la derrota. Sin embargo, tras la fachada de invencibilidad, se ocultaba una realidad de penurias, hambre y, sobre todo, una crónica falta de recursos económicos que desembocó en una intensa y organizada ola de motines. Los Tercios españoles, a pesar de ser la élite militar de su época, sufrieron constantes penurias debido a las continuas crisis financieras de la Monarquía. El origen de la crisis: Flandes, la "sepultura" de la hacienda del reino La hegemonía militar española dependía de unidades que debían trasladarse constantemente por el Camino Español hacia escenarios como los Países Bajos. No obstante, conflictos prolo...
Erase una vez un joven letón llamado Edward Leedskalnin, de 26 años, felizmente prometido a Agnes Skuvst, una muchacha diez años más joven que él. La fecha de la boda ya estaba fijada pero, en el último momento, la joven se echó atrás. Entonces él decidió que para reconquistarla, realizaría una obra única en el mundo, algo que tan solo reyes y príncipes hubieran realizado antes: construiría un castillo para ella con sus propias manos. Así, el corazón de Agnes sería suyo para siempre. Y así fue como Edward partió de Letonia en busca del lugar más adecuado para realizar su sueño de amor. Viajó por Europa, Canadá y Estados Unidos. Cuando llegó a Florida, comprendió que había hallado el lugar adecuado: había encontrado un particular tipo de piedra local llamado piedra de coral.