La historia europea está marcada por epopeyas migratorias que transformaron fronteras, lenguas y civilizaciones enteras. De entre todos estos periplos, ninguno posee la mística, la complejidad y el impacto del viaje emprendido por el pueblo godo. Esta gran aventura, que se dilató a lo largo de los siglos, describe cómo unas comunidades del norte de Europa terminaron cruzando todo el continente europeo para asentarse finalmente en la península ibérica, fundando el reino de Toledo . El establecimiento del pueblo visigodo y la consolidación del Reino de Toledo en la Península Ibérica. Obra de Juan Antonio Ribera que representa al rey visigodo Wamba renunciando a la corona (1819). 1. El mito de Scanzia y la crónica de Jordanes: ¿De dónde surgieron los godos? Para desentrañar el origen de los godos , resulta imprescindible acudir a las fuentes escritas de la Antigüedad. El historiador de ascendencia goda Jordanes , quien escribía en...
Entre 1932 y 1945, las fuerzas armadas japonesas atacaron once ciudades chinas con agentes tan mortíferos como la toxina botulimica y el ántrax.
También utilizaron gérmenes del cólera y la fiebre tifoidea en varias provincias del este y centro de China. Se calcula que más de 200.000 chinos murieron de peste bubónica, cólera, ántrax y otras enfermedades.
La guerra biológica
Desde 1938, un ambicioso programa de guerra biológica, a cuya cabeza estuvo el Teniente general Shiro Ishii, realizó experimentos con prisioneros de guerra, entre ellos soldados británicos y estadounidenses, en el Campo de Mukden, en el noreste de China, inicialmente, Ishii mandó una reducida unidad secreta, la Tógo, de unos 300 bombres, que, rápidamente, aumentó sus efectivos.
Centros de experimentación con prisioneros
En Beiyine, a unos 70 km de distancia de Harbin, se instaló el primero de los campos experimentales de guerra biológica pero luego les seguirían otras instalaciones, como la de la famosa Unidad 731 de Pingfan, una zona desolada de Manchuria donde se levantaron laboratorios, zonas administrativas, dormitorios para trabajadores y barracones de prisioneros que ocuparon una extensión superior a seis kilómetros cuadrados.
Una historia oculta
Concluida la guerra, el programa había producido y almacenado media tonelada de ántrax y diseñado bombas especiales para diseminarlo. La Unidad 731 realizó, además, un millar de autopsias de personas, incluyendo mujeres y niños que, previamente, habían sido expuestos a aerosoles diseminadores de ántrax.
Así, se calcula que al menos 3.000 prisioneros chinos murieron a causa de estas pruebas. En 1945, el campo fue destruido, eliminando de esta forma todo vestigio de lo allí ocurrido.
Comentarios
Publicar un comentario